Mejora las relaciones con tu familia con la Terapia cognitivo-conductual familiar.

¿Necesitas solucionar problemas familiares? La familia constituye el pilar fundamental de la sociedad, ya que, es la más significativa manera de estructurar la vida social y personal en los seres humanos. Está generada de la unión de dos personas que generan un lazo de parentesco y generan descendencia. Esta unión, genera la reproducción y mantenimiento de los seres humanos y la producción de bienes y valores materiales que pasarán de generación a generación
 
La función de la familia no es el solo cumplimiento de las funciones familiares, sino que va más allá, es el proceso que aparece al interaccionar los parientes, es decir, las relaciones internas que le dan identidad única a cada uno de sus miembros y a la unidad en conjunto, por lo que las interacciones entre los miembros deben ser lo más armoniosas posibles para que la estructura funcione lo mejor posible. 
 
Cuando la familia no satisface las necesidades psicológicas del resto de sus miembros, es decir,  no cumple con sus funciones, aparece en ella determinadas características que permiten clasificarla como disfuncional.
 
El estrés y el ritmo acelerado en el que estamos inmersos, junto con algunos conflictos que se pueden ir arrastrando desde hace algún tiempo son factores que influyen en las familias y que pueden generar la necesidad de buscar ayuda terapéutica. Por lo tanto, se hace imprescindible la búsqueda de soluciones para afrontar las situaciones y aprender a manejarlas de forma más saludable.
 
Esta situación tiene solución gracias a la terapia de familia cognitivo- conductual, la cual está siendo muy utilizada para tratar diferentes conflictos conductuales y psicológicos dentro de las familias tanto a nivel grupal como individual y así, recuperar la unidad familiar saludable

¿Qué trabajar en la Terapia familiar?

En la terapia familiar de enfoque cognitivo-conductual, podemos abordar diferentes conflictos muy comunes en el día a día:
 
Falta de acuerdo entre sus miembros por las responsabilidades familiares de cada miembro de la familia, por ejemplo, delimitar quien se encarga de hacer las tareas y qué tareas corresponden a cada uno.
 
Discrepancias en el reparto de poder y autoridad, por ejemplo, quien decide lo que hay que hacer y cuándo y cómo hay que hacerlo.
Problemas en la economía familiar.
 
Conflictos en las relaciones con los padres o familiares de cada uno de los miembros de la familia. 
 
— La discrepancia de los progenitores en el cuidado y educación de los hijos.
 
Dificultades para llegar a acuerdos a la hora de la realización de actividades sociales y de tiempo libre.
 
Puntos de vista o de opinión distintos en relación al trabajo fuera de casa de ambos miembros de la pareja.
 
Problemas de falta de comunicación.

¿Cómo se trabaja desde el enfoque cognitivo-conductual?

Como el comportamiento, la cognición y las emociones están profundamente vinculados en una familia, un cambio en uno de estos componentes genera incidencias sobre los demás, por ello, en la terapia cognitivo -conductual familiar, vamos a trabajar para modificar determinados patrones de creencias en los distintos miembros de la unidad familiar para conseguir un cambio en el comportamiento y en el estado emocional de las distintas personas. 
 
En el transcurso de la terapia vamos a emplear diferentes técnicas de reestructuración cognitiva, entrenamiento en relajación y de autocontrol, herramientas de resolución de problemas,  técnicas de afrontamiento del estrés o de exposición y realizaremos un entrenamiento en habilidades sociales para mejorar la comunicación. 
Las sesiones de terapia cognitivo-conductual familiar, como ya hemos comentado, tienen como objetivo modificar ciertos patrones familiares que se han convertido en una fuente de discusiones, están generando dificultades, están modificando las interacciones entre los distintos miembros de la familia que dificultan y/o acrecentan el problema. Es decir, a diferencia de la terapia individual, no se trata de cambios de cada uno de los individuos únicamente (estos son secundarios) sino de cambios en el conjunto familiar de interacción.
 
Por así decirlo, el «paciente» es la familia al completo y la interacción de sus miembros, y el miembro individual es más bien el síntoma de un sistema enfermo, aunque eso no quita que se trabajen sesiones individuales con todos o algún miembro y que cada uno de manera personal tenga que modificar o realizar algunos cambios de su individualidad.
 
En terapia cognitivo- conductual familiar vamos a trabajar con problemas cotidianos en los que no necesariamente está presente alguna patología, como por ejemplo, la depresión o el alcoholismo en uno de los miembros. Estamos hablando más bien de patrones de relaciones disfuncionales y carencias en los vínculos emocionales que generan un malestar general o la sensación de que la familia se encuentra desestructurada o se está desvinculando gradualmente y está apareciendo desinterés, poca o nula convivencia o discusiones constantes y eso produce distanciamiento entre sus miembros.
 
Cómo ves, la terapia cognitivo-conductual familiar podría utilizarse de manera más habitual de lo que creemos, ya que, todos en algún momento hemos tenido dificultades o problemas dentro de la estructura familiar y estos problemas trabajados a tiempo mejoran muchísimo la calidad de la interacción así que si… Tienes algún tipo de problema en tu familia en este momento o quieres que os ayudemos a solucionarlo, no lo demores más y vamos a empezar a devolver la armonía a tu familia!
 
Hasta la próxima semana!
 
 
 

2 comentarios

  1. He acudido a terapia por un problema cognitivo-conductual, me ha hecho comprender que el problema que me agobia, tenía una solución tan sencilla como el planteamiento de las situaciones, y mi respuesta ante ellas. Me ha dado las herramientas necesarias, sencillas y argumentadas, para que me haya cambiado mi vida diaria y mis planteamientos anteriores.
    Es un trabajo que tengo que realizar día a día, pero mi actitud ante ése día a día, es mucho más fácil y positivo. No podía imaginar que tendría éste resultado, ha sido gracias a la cercanía y profesionalidad de mi Psícologa. Me he sentido comprendida y amparada, desde el primer encuentro. Recomiendo éste Centro a toda persona que necesite cualquier tipo de ayuda.Gracias

    1. Gracias por tu comentario. Como bien dices, con ayuda de unas herramientas y el trabajo diario es posible superar cualquier problema que tengamos. Un saludo.

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