La presión social y el estrés, la importancia de cuidar la salud mental

presión social simone biles

La retirada de la gimnasta estadounidense Simone Biles en los Juegos Olímpicos ha traído mucho revuelo estas últimas semanas, por ello hoy queremos hablar en el blog sobre la importancia de cuidar la salud mental y qué supone la presión social para la persona que sufre y siente estrés, ya que es una cuestión que acompaña no solo al deporte de élite sino a diferentes etapas de la vida de cualquier persona, como la infancia o adolescencia ¿verdad que desde pequeños buscamos la aprobación de las personas de nuestro alrededor, como nuestros padres, y también ellos esperan “cosas”, actitudes o logros de nosotros? Somos seres sociales por naturaleza.

“Yo creo que hay que poner la salud mental primero, porque si no no vas a disfrutar del deporte ni a tener el éxito que quieres y está bien dejar pasar una competición para centrarte en ti misma” Simone Biles.

De nuevo queremos romper con el estigmatismo de la salud mental, y poner la psicología simplemente en la posición que merece ¿por qué en este caso, el deporte, estamos tan concienciados de la salud física y obviamos la importancia de la salud psicológica? La decisión de Simone Biles ha abierto una puerta hacia la conciencia social de los problemas de salud mental en el deporte. Desde luego ha sido algo muy positivo para la psicología, un ejemplo para todos los deportistas y para normalizar que “la salud mental es tan importante como la salud física”.

“Tenemos que proteger nuestra mente y nuestro cuerpo, y no limitarnos a hacer lo que el mundo quiere que hagamos” Simone Biles.

¿Qué es la presión social? ¿Cómo afecta a la salud mental? ¿Cómo la tratamos? ¿Cuáles son las causas de la presión social? ¿por qué es tan importante el soporte psicológico y no solo el físico? ¿por qué damos más importancia a las lesiones físicas y dejamos a un lado los aspectos psicológicos? Son algunas de las preguntas que queremos responder hoy aquí.

¿Qué es la presión social?

La presión social es la influencia que ejerce una persona o grupo social hacia otra persona con el fin de que logre, lleve a cabo o cambie sus actitudes, ideas, comportamientos, valores o pensamientos. La explicación de por qué caemos en esta presión es debido a que dicha persona o grupo presenta intereses en que se realice determinado comportamiento o se tenga dicha actitud. Pongamos un ejemplo de presión social, cuando se pertenece a una formación política o movimiento religioso, donde se promueven un conjunto de ideas, tener que seguir todas sus normas es uno de los motivos por los que se puede generar presión social.

“Ya no confíe tanto en mí misma. Tal vez sea por hacerme mayor. Hubo un par de días en los que todo el mundo te tuiteaba y sentías el peso del mundo. No somos sólo atletas. Somos personas al fin y al cabo y a veces hay que dar un paso atrás” decía Simone Biles.

¿Cómo afecta la presión social a deportistas como Simone Biles?

En muchos casos, estar sometido a presión social de manera constante puede desembocar en un grave problema de salud mental. Como es el caso de Simone Biles, la presión social a la que estaba sometida por la competición ha desembocado en un trastorno de ansiedad que le ha llevado a abandonar las olimpiadas. En deportistas de élite como la gimnasta estadounidense la tensión y presión social llegan a ser extremas hasta el punto que la autoexigencia y exigencias del entorno sobrepasan el límite de la persona, el rendimiento deportivo pasa a ser lo más importante por encima de la salud mental. Hasta el punto que, paradójicamente el rendimiento se reduce a pesar de esforzarse por conseguir un rendimiento mayor, la ansiedad, la autoexigencia, los miedos, la inseguridad empieza a apoderarse del deportista. Por ello, es importante prevenir, cuidando la salud mental para evitar el desequilibrio en estas variables acompañado de un psicólogo deportivo.

simon biles ansiedad y salud mental

¿Cuáles son las causas de la presión social?

Existen diferentes factores que aumentan el riesgo de presentar malestar psicológico o problemas de salud mental por presión social.

  • Pertenecer a una organización o ser una persona influyente a nivel social (formaciones políticas o religiosas, deporte de élite, artistas famosos, …). Estas personas están más expuestas a la presión social, ya que siempre se espera de ellos ser los mejores y más exitosos. Son vistos por la sociedad por lo que se dedican exclusivamente y no como personas (futbolistas, cantantes, políticos, …).
  • Baja autoestima. Cuando una persona no se acepta y quiere así misma de una forma sana será más propensa a sufrir presión social, por un intento de buscar sentirse aceptada y no juzgada por el resto de personas.
  • Problemas de comunicación (asertividad). Las personas que no saben comunicarse con un estilo asertivo, tienen más dificultades para decir “no”, lo que facilita el aceptar las peticiones y exigencias de los demás, y por lo tanto, la presión social.
  • Sentimientos de rechazo, miedos e inseguridades. Cuando una persona no se siente segura, pensando y sintiendo miedo a ser rechazada intentará con mayor intensidad cumplir las exigencias esperadas por otras personas para ser aceptado.

¿Cuáles son los tipos de presión?

Podemos diferenciar dos tipos de presión a nivel general (social e individual), presión positiva y presión negativa. Estas a su vez pueden ser de tipo interno o externo.

  • Presión positiva. Son todas aquellas conductas que se realizan hacia la persona de manera positiva, con el fin de ayudarle o animarle a conseguir lo que se espera de ella. Este tipo de presiones también pueden generar estrés o ansiedad, la persona puede sentirse forzada, aparece el miedo a defraudar y lo que comienza siendo un deseo se convierte en una obligación (por ejemplo, un deportista puede fallar en su rendimiento al no querer defraudar a sus seguidores, entrenador, club o país).
  • Presión negativa. Son todas aquellas actitudes o sucesos que hacen pensar o sentir a la persona que va a recibir situaciones negativas si no logra lo que los demás están esperando de él (por ejemplo, cuando un niño no se dedica a lo que sus padres esperaban, cuando un futbolista no mete el gol que el público espera, etc.).
  • Presión externa. Es toda aquella presión que proviene de agentes o factores externos a la persona, por ejemplo, el temporizador o el aviso del profesor de que va a acabar el tiempo de examen, el aviso del árbitro en los últimos minutos de partido cuando va perdiendo, las voces del público, …
  • Presión interna. Es la presión que procede de la propia persona, por ejemplo, la autoexigencia, la ansiedad, el deseo y ambición de conseguir lo esperado o exigido por los demás, el miedo a perder y fallar, etc. Como los miedos que aparecen en un médico cuando está operando, la presión de lograr unos resultados o marcas para ir a unos juegos olímpicos viene dada por el entorno (presión externa), pero también genera una presión interna de autoexigencia y pensamientos constantes.

Presión social en las redes sociales

Las redes sociales es el día a día de cualquier persona. En la actualidad son la vía más usada para vender, informar, divulgar noticias, mostrarse, generar audiencia, conocer gente y en general contactar con el mundo. Lo que por un lado tiene sus consecuencias positivas, también las tiene negativas. La red está llena de estereotipos, donde solo se muestra lo que se “quiere conseguir” y en el mundo de los influencers, la presión en estos medios tanto interna como externa es tremendamente grande (opiniones sociales, divulgación de información personal y profesional continua, etc.). Están expuestos continuamente a exigencias del entorno y propias para cumplir las expectativas que se esperan de ellos, y si no lo hacen, se exponen a presiones negativas muy altas (comentarios y mensajes constantes, distorsión de su imagen, ciberacoso, haters,), recordándoles continuamente a cada momento del día lo que se espera de ellos. Sin duda, las redes magnifican de manera muy importante la “presión social”.

simon biles presion en redes sociales

¿Cómo actuar ante una crisis de ansiedad?

El aumento de estrés y ansiedad es un problema con alta tasa de incidencia en la sociedad actual, por lo que presenciar una crisis o ataque de ansiedad puede ser habitual. De hecho, más del 10% de la población española ha sufrido uno de estos ataques. Es importante por tanto que sepas qué ocurre en nuestro cuerpo en esta situación y qué cómo podemos actuar si se da el caso.

Ante una situación de “mucho estrés” o que nuestro cerebro interpreta como “altamente estresante” o “peligrosa” (aunque en realidad no lo sea) lo que hace nuestro cuerpo como respuesta natural y con el objetivo de la supervivencia, es entrar en “situación de lucha y huida” ¿y qué ocurre? Nuestro sistema nervioso simpático se activa para prepararnos para la “huida” ¿cómo? Activa nuestro sistema muscular (tensión muscular para “correr o luchar”), dilata nuestras pupilas para poder tener una visión más nítida del lugar del peligro y activa el sistema cardiovascular, es decir, aumenta el ritmo y la fuerza cardíaca para hacer llegar más oxígeno a todo el cuerpo, de igual forma se activan el sistema respiratorio y exocrino aumentando la temperatura.

Como ves, es una respuesta natural, primitiva y de supervivencia necesaria, porque… ¿Cuándo hay un incendio si que nos interesa esta activación para huir verdad? Sin embargo, cuando nuestro cerebro interpreta situaciones no peligrosas como peligrosas, también ocurre esta activación, y aquí es donde aparece el “ataque de ansiedad”. Bien, ¿Qué podemos hacer entonces llegados a este punto? Activar al sistema parasimpático, encargado de volver al estado de tranquilidad y calma corporal (en una situación natural, se activaría una vez desaparecido el peligro, es decir, una vez salgamos del incendio).

¿Y, cómo podemos ayudar activarlo ante una crisis de ansiedad? Ayudando a la persona a ver que no hay situación de peligro, es importante mantener la calma, evitar que la gente se aglomere a su alrededor creando alarma, explicándole que es normal lo que siente, es una respuesta natural del cuerpo y que poco a poco irá volviendo a la calma, intentar que no preste atención a lo que siente y pueda asustarse, alentarle a que se centre en su respiración colocando sus manos en el abdomen y haciendo inspiraciones profundas, y alejarlo de la fuente de ansiedad como hemos comentado.

¿Cómo tratar la presión social?

Para combatir la presión social es importante estar acompañado de un profesional de psicología de la salud. Desde la terapia cognitivo-conductual, abalada por la ciencia como la mejor terapia en psicología clínica, el psicólogo realizará una evaluación individualizada y proporcionará estrategias para acompañarte en el proceso, como reforzar tu autoestima, evitar los pensamientos negativos y anticipatorios que generan ansiedad, eliminar las creencias irracionales y limitantes y aprender habilidades de comunicación asertiva para respetarte a ti y tus derechos como persona.

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