Rumiaciones obsesivas
La rumiación o los pensamientos obsesivos o en bucle, se considera una manera desadaptativa de autorreflexión, ya que hace que le des vueltas constantemente a los mismo y hace que aparezcan algunas ideas nuevas (en ocasiones inventadas) y sólo nos ayuda a intensificar nuestra angustia emocional y psicológica que ya de por si sentimos.
Puede parecer obvio que tales ciclos rumiativos son emocionalmente dolorosos pero menos evidentes son los riesgos importantes que suponen para nuestra salud mental y física.
A continuación pasamos a ver algunas de las consecuencias que conllevan:
- Las obsesiones o rumiaciones nos introducen en un círculo vicioso que fácilmente nos puede atrapar. Este impulso puede ser verdaderamente adictivo, de manera que cuanto más rumiamos, más nos sentimos obligados a continuar haciéndolo.
- La rumiaciones pueden aumentar nuestra probabilidad de caer en una depresión o en un trastorno de ansiedad y puede prolongar la duración de los episodios depresivos o ansiosos previos.
- La rumiación se asocia con un mayor riesgo de trastornos de la alimentación. Muchos de nosotros utilizamos la comida para manejar los sentimientos dolorosos o ansiosos que nuestros propios pensamientos rumiantes provocan.
- La rumiación fomenta los pensamientos negativos. Dedicar tanto tiempo a los acontecimientos negativos y dolorosos puede colorear nuestras percepciones generales de tal manera que empezamos a ver otros aspectos de nuestras vidas también de forma negativa.
- La rumiación fomenta el retraso de cara a enfrentarse a los problemas. Sin ir más lejos, un estudio demostró que las mujeres con tendencias rumiativas que encontraron un bulto en su mama esperaron 2 meses más que las mujeres sin esta tendencia para acudir a una evaluación médica.
- Rumiar los pensamientos aumenta nuestras respuestas al estrés psicológico y fisiológico de tal manera que, aumenta el riesgo de una posible enfermedad cardiovascular.
¿Cómo dejar de rumiar pensamientos?
Si te preocupas demasiado por las cosas y tienes pensamientos e ideas recurrentes que invaden tu mente, es normal que te sientas cansado y estresado. Cuando tenemos pensamientos obsesivos nuestra energía se concentra en ellos y cuanto más pensemos, más presentes estarán.
- Nota la diferencia Tú y tu mente no sois la misma cosa. Una cosa son tus pensamientos y otra que tengas que atraparte por ellos.
- La mente, en ocasiones, va por libre. El trabajo de tu mente consiste en generar todo tipo de ideas, algunas buenas, otras malas, algunas racionales, otras irracionales, absurdas o sin sentido, y algunas aterradoras. Eso no puedes controlarlo. Tú no decides que ideas genera tu mente o no genera.
- Quédate sólo con las ideas que te sirvan. Tu trabajo consiste en quedarte con las ideas que te merecen la pena considerar y descartar aquellas que son absurdas.
- Relájate. Los pensamientos obsesivos generan ansiedad y preocupación, por eso, es necesario tomarse un tiempo para relajarse y encontrar tranquilidad.
- Distráete. Intenta dedicar algún tiempo del día a hacer actividades que te generen placer y te gusten, como, escucha música, lee un libro, realiza ejercicio físico. De esta manera, la mente se mantiene ocupada en otras cosas.
- Sé realista. Trata de ser lo más realista posible cuando te enfrentes a un pensamiento obsesivo. Piensa cuáles pueden ser las consecuencias de no pararlos.
- Asume que no puedes controlar todo. Es fundamental poder desprenderse de aquellas cosas que no dependen de ti. Hay situaciones externas que no se modificarán, pero si puedes cambiar tu actitud frente a ellas.
- Busca ayuda. Si sientes que no eres capaz de controlar tus pensamientos obsesivos, consulta con un psicólogo que podrá guiarte en tu tratamiento.
¿Ya sabes cómo puedes conseguirlo? Ponlo en práctica y cuéntanos tu experiencia!
Hasta la próxima semana!
