Cómo prevenir el burnout o el «estar quemado»

deportistas cansados

¿Conoces a algún deportista que ha dejado de practicar aquello que tanto le apasionaba? ¿Has escuchado alguna vez la expresión “estar quemado”?

En el siguiente artículo os contaremos en qué consiste el síndrome deportivo conocido como Burnout, cuáles son las causas y las consecuencias de sufrirlo y por último, os daremos algunas recomendaciones para prevenirlo. 

¿QUÉ ES EL BURNOUT?

El burnout (síndrome de estar quemado) deportivo, es uno de los indicadores de malestar más estudiado en el ámbito de la actividad físico-deportiva.

Como afirma el autor diFiori (2014), este concepto va ligado a muchas variables que envuelven al deportista y que pueden producir una retirada prematura del deporte o un incremento en las lesiones deportivas.

Este término hace referencia a la falta de motivación, la pérdida del disfrute, la ausencia de apoyo social, el estrés, las estrategias de afrontamiento, el compromiso, el control percibido, las presiones externas, y la identidad, entre otros (Cresswell y Eklund, 2005).

Algunos psicólogos deportivos, como Weinberg y Gould (2007) lo consideran como el resultado de una exposición continuada al estrés psicosocial, cuyas consecuencias se pueden resumir en 3 dimensiones:

  • El agotamiento emocional/físico: mostrando bajos niveles de energía, interés y confianza.
  • Baja realización personal: baja autoestima, sentimientos de ineficacia y depresión
  • Devaluación personal: la cual se atribuye al agotamiento mental y físico. Se caracteriza por una pérdida de interés, falta de deseo y descuido por el deporte.

La falta de motivación y la pérdida del entusiasmo parecen ser componentes vitales de la experiencia de burnout. En este sentido, es importante destacar que una de las variables cognitivas que modulan la motivación humana son las expectativas, ya que, anticipar las conductas y las consecuencias, incluyendo una valoración sobre la propia habilidad, hace que la persona prediga su comportamiento en distintos ámbitos; poniendo en entredicho las expectativas de éxito o autoeficacia, el valor de los resultados y el autoconcepto o autovaloración en relación con la tarea que se está realizando.

niño desmotivado

CAUSAS DEL BURNOUT

La combinación de fuertes cargas de entrenamiento, poco tiempo para una adecuada recuperación y el continuo estrés competitivo, aumentan el riesgo de padecer burnout en los deportistas (Gould y Dieffenbach, 2002).

A esto se le suma, la presión ejercida por los padres o entrenadores, la falta de autocontrol emocional, la inestabilidad psicológica, un excesivo perfeccionismo y un apoyo social escaso.

Todas estas circunstancias, pueden estar en el ambiente de cualquier deportista. El hecho de que estos antecedentes lleven o no al burnout dependerá de los recursos del deportista para afrontarlos.

CONSECUENCIAS

La consecuencia más drástica es el abandono a nivel deportivo. En muchas ocasiones, los deportistas a pesar de estar en su mejor momento a nivel de rendimiento, no consiguen disfrutar del momento, abandonando así su carrera deportiva.

Otra de las consecuencias, es el descenso en el desempeño deportivo como respuesta al continuo estrés experimentado por los deportistas.

Además, se ve afectada la confianza, la autoestima y los niveles de autoeficacia, lo que lleva a no sentirse seguro o no verse capaz de realizar una determinada conducta.

deportista burnout

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA PREVENIR EL BURNOUT?

Es importante que los deportistas conozcan las causas o factores de vulnerabilidad que anteceden al burnout, para detectar cuáles de ellos se encuentran en su día a día y ver cómo pueden controlarlos o gestionarlos. En definitiva, se trata de conocer los puntos débiles y fuertes de cada uno, para optimizar aquellos positivos e intentar mejorar aquellas cosas que nos supongan una debilidad.

Por otro lado, los deportistas se deben marcar objetivos específicos, realistas y alcanzables a corto, medio y largo plazo para ver esos resultados cada día y, así, potenciar su motivación.

También sería interesante trabajar el control de las emociones y la relajación, ya que resulta fundamental gestionar la ansiedad competitiva, puesto que la mayoría de deportistas se enfrentan a situaciones estresantes cada día.

Y por último, es fundamental, que tanto deportistas como entrenadores, sean conscientes de que no pasa nada cuando se cometen errores, ya que, éstos nos van a permitir aprender y rectificar, al igual que ocurre en las situaciones que nos encontramos en nuestro día a día. Por lo que es muy importante trabajar la tolerancia a la frustración.

 

Todas estas recomendaciones llevarán a que los deportistas disfruten con el deporte, a que tengan experiencias deportivas positivas y con ello evitaremos el abandono deportivo.

 

Nos vemos la próxima semana!!

 

 

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