Problemas de pareja debido al confinamiento

El confinamiento pone a prueba a las parejas

En esta época que estamos viviendo están aflorando más los problemas entre la pareja, por diversas causas. Durante el confinamiento hemos dispuesto de más tiempo para compartir con nuestra pareja, algunas empresas reducen las jornadas laborales o la cambian por el teletrabajo en el hogar por lo que el tiempo de convivencia aumenta y los problemas anteriores se hacen más evidentes.

Precisamente esa disponibilidad de tiempo que no poseemos el resto del año, puede afectar positiva o negativamente a la relación de pareja. ¿El motivo principal? Sin duda el exceso de tiempo libre con la pareja, que motiva que surjan roces o afloren problemas encapsulados de antes y aún sin solución como la falta de comunicación, que puede existir durante el resto del año.

La casa, los niños, el trabajo, el coche, los quehaceres diarios, y un sin fin de cosas más, hacen que estemos inmersos diariamente en un sin vivir en donde estamos corriendo de un lado para el otro, no teniendo unos sencillos momentos de paz y relajación interior, para poner en orden nuestras ideas, y saber qué puede o no puede estar funcionando en nuestra relación. Con la llegada del estado de alarma y el confinamiento este estrés diario que nos tenía sumidos en un vendaval de inquietud y ansiedad, se ha convertido en un paréntesis, de tal forma que es ahora cuando sí prestamos atención a nuestro yo interior; o, lo que es lo mismo, a nuestros problemas interiores.

Como evitar los problemas con nuestra pareja durante el confinamiento

Para poder evitar esta situación, podemos seguir unas sencillas pautas y así lograr que supongan un disfrute, y no un tiempo de conflictos en la pareja. Estas son algunas de las recomendaciones:

  • Es importante que las tareas se repartan de forma equitativa: tanto tareas con los hijos como tareas domésticas, para que no haya roces ni malentendidos.
  • Si hay problemas en organizar el horario o cada uno quiere dedicar el tiempo a una cosa, intentar por todos los medios la compatibilización, porque los planes deben ser satisfactorios para ambas partes. Si en algún momento es imposible, no es malo decidir pasar un tiempo cada uno a su aire antes que hacer todos planes sin desearlos.
  • Aprovechar si algo nos preocupa, o si tenemos algún problema o malentendido con la pareja, para hablarlo. En un momento tranquilo, de complicidad, se puede intentar solucionar aquello que hay pendiente. Siempre hablando, con tranquilidad y sin alzar el tono de voz. ¡Relájate!
  • En el caso de las parejas con hijos, hay que dejar siempre una parcela de tiempo para hacer algo especial con la pareja, sin los hijos.
  • Cuando el problema son los amigos o la familia política debemos intentar llegar a un acuerdo exponiendo con tranquilidad los motivos de la discordia, y una vez más, llegar a un acuerdo equitativo en el que ambas partes comprendan y cedan un poco.

En resumen, dependerá mucho de nuestra actitud hacia el otro y nuestra disposición a aprovechar este tiempo para algo beneficioso (resolución de conflictos, diversión conjunta, descanso…) en lugar de dejarnos llevar por viejas rencillas o problemas o por la desidia del aburrimiento.

Problemas de pareja que pueden llevar a una separación o divorcio

Hoy en día los problemas de pareja llenan las consultas de los psicólogos de forma directa o indirecta. No es un dato extraño si tenemos en cuenta que en España, cada cuatro nuevos matrimonio, tres terminan en divorcio.

Los problemas de pareja no solo dañan la calidad de la relación sino que donde más se resiente es en la estabilidad emocional de cada uno de sus miembros. Frecuentemente estos conflictos los sube a un carrusel de emociones marcado por «altibajos» que al final acaban creando una tensión muy difícil de soportar que finalmente conduce a la separación o divorcio.

¿Cuáles son los principales problemas de pareja?

  • Situaciones de infidelidad, la rutina excesiva, los problemas para tener hijos.
  • El excesivo trabajo, una situación económica complicada.
  • Fallos en la comunicación: que estos problemas se conviertan en un foco de conflictos dependerá del grado de permisividad y la cohesión de sus miembros. El fallo en la comunicación suele ser uno de los motivos de consulta más frecuente. Enredarse en discusiones infructuosas y destructivas en las que se hace sufrir y se sufre significativamente sin llegar a ninguna solución. Lo contrario también ocurre en muchas ocasiones, parejas que no se hablan ni se comunican y la relación va muriendo. En ambos casos, la vida laboral frenética suele ser uno de los motivos que lo produce.
  • Otro problema habitual es la dificultad para aceptar al otro tal y como es. La sociedad nos enseña a luchar por nuestros deseos e ideales, y a veces esto se lleva de forma muy radical en la pareja, un poco de aceptación del otro nos puede conducir a una mayor felicidad, dándonos cuenta de sus valores y no solamente del aspecto más negativo que nos gustaría cambiar.

¿Cuándo es necesaria una terapia de pareja?

En demasiadas ocasiones recurrimos a terapia de pareja demasiado tarde, cuando ya la relación se encuentra muy deteriorada y hay demasiados reproches. Dicho esto, el momento ideal sería cuando empiezas a surgir los primeros desencuentros.<

El momento en el que empiezan los problemas de comunicación, las discusiones aumentan o se empieza a desilusionar alguno de los miembros de la pareja sería el momento idóneo para empezar a entrenar las herramientas que ayudarán a reconstruir la relación. En ese momento el cansancio es poco, hay ilusión y aún no hay una  acumulación excesiva de decepciones.

Pero en la mayoría de casos no es así. Vamos aguantando años y años y cuando ya no se puede más y lo siguiente sería separarnos decidimos quemar el último cartucho acudiendo a una terapia de pareja.

Si este es tu caso, no te preocupes es lo más habitual. La mayoría de las parejas apuramos hasta buscar ayuda pero la buena noticia es que aún se puede hacer algo.

Si ya ves que la relación hace aguas, no esperes más y date la oportunidad de ver que se puede hacer. Cuánto más acumuléis de malestar más difícil será resetear y volver a recuperar las ganas de continuar.

¿En qué puede ayudarte la terapia de pareja?

Cuando los problemas de pareja provocan un estancamiento en la relación, pero todavía existe amor que te lleva a querer quemar los últimos cartuchos de la relación, la terapia de pareja os brinda una segunda oportunidad de recuperar la armonía en el hogar, superando las dificultades y reconstruyendo los cimientos de la relación.

Las estadísticas dicen que los casados viven más y mejor, siempre y cuándo no hayan demasiados conflictos de por medio. Los problemas de pareja son pueden ser desencadenantes de numerosas enfermedades mentales (depresión, trastorno bipolar, alcoholismo, violencia…) y físicas (corazón, enfermedades inmunológicas, ansiedad…). Por otro lado, están los hijos, ellos son la otra parte damnificada en una situación de estrés familiar (problemas de conducta, depresión, aprendizajes agresivos…). Por ello, en estos casos, cuanto antes se busque una solución, mejor para todos.

¿Qué se trata en terapia de pareja?

  1. Ayuda a cambiar el enfoque de la relación. Mediante el proceso terapéutico, el psicólogo anima a ambos miembros de la pareja a ver su relación de una forma más objetiva incluyendo la perspectiva del otro. De esta manera detenemos el “juego de culpabilidad” en el que ambos miembros se han atascado, ya que, este juego lo único que genera son sentimientos de malestar e irritación tensando la cuerda al máximo.
  2. Mejorar la comunicación con tu pareja. Muchas parejas tienen dificultades comunicativas, lo que provoca dificultades a la hora de entenderse lo que hace que no sean capaces de llegar a soluciones prácticas sin acabar en discusiones acaloradas. La terapia se centra en promover un diálogo constructivo, donde cada cual sea capaz de expresar sus emociones e ideas respetando siempre al otro. Se trata de un verdadero proceso de aprendizaje, donde no solo se aprende a hacer críticas constructivas sino también a escuchar. Como resultado, la pareja logra una intensa compenetración emocional.
  3. Potencia las fortalezas de la relación. Todas las parejas tienen puntos en común pero cuando discuten habitualmente tienden a centrarse solo en las desigualdades que presentan. Los psicólogos trabajamos como un mediador que os ayudará a reencontrar esos intereses comunes, y volveréis a descubrir a la otra persona y maximizaréis las fortalezas de vuestra relación. También fomentaremos los comportamientos positivos que le agradan al otro miembro, como las caricias, la atención a los detalles o las muestras de amor.

¿Cuánto tiempo dura una sesión de terapia de pareja?

Las sesiones de pareja suelen durar entre 1 hora y 1 hora y media. En nuestro centro solemos hacerlas de una hora cómo el resto de sesiones pero en muchas ocasiones podemos programas sesiones de 1 hora y media para poder hablar con más calma y poder entrenar las distintas herramientas que os enseñaremos con más detenimiento.

¿Cómo te das cuenta que tu matrimonio no va más?

Estas son algunas de las señales que te pueden indicar que sería buena idea comenzar con una terapia de pareja:

  • Faltas de respeto. Uno de los pilares básicos en toda relación debe ser el respeto mutuo. Cuándo esto empieza a fallar y aparecen insultos, malas contestaciones y malas formas estaremos ante un problema ya significativo. No lo demores más y busca ayuda, esas palabras luego son difíciles de olvidar.
  • Idealizas una vida sin pareja. Si empiezas a pensar que estarías mejor sólo/a, si piensas en el futuro y ya no te ves en planes con esa persona, si empiezas a fijarte en otras personas, etc. es el momento de replantearte las cosas. Si sigues idealizando la situación de no tener pareja finalmente tendrás que dejar la relación o es el momento de volver a enfocarte en tu pareja y reilusionarte para ver si vuelves a ver tu mundo con esa persona.
  • Peleas constantes. Cuando en una relación hay constantes discusiones se desgasta profundamente. Es una clara señal para empezar una terapia para solucionar esas incongruencias y volver al equilibrio.
  • Críticas constantes. Las críticas y los reproches son grandes generadores de malestar y dejan huella. Hay palabras que nunca se olvidan así que si quieres que tu relación pueda volver a tener sentido es el momento de pararlo antes de que sea demasiado tarde.
  • Culpar siempre al otro. Otro factor determinante a la hora de plantearse buscar ayuda profesional es cuando ha llegado el desequilibrio en una relación. Ni uno es tan bueno ni el/la otra es tan mala ni viceversa. Cada uno tendrá su parte de responsabilidad en la situación y ambos tienen que ser conscientes de ello para encontrar esa objetividad que habéis perdido está el psicólogo. Desde fuera se ven las irregularidades mejor y así podréis ser consciente de los fallos y empezar a mejorar cada uno vuestra parte.
  • La falta de contacto. Uno de los pilares que sustenta una relación es el vínculo. Hacer cosas juntos, compartir tiempo de disfrute, sentir el apoyo del otro/a es fundamental para consolidar una relación. Si ves que en tu relación cada uno va por su lado, no hay unión de pareja es el momento de cambiarlo para que la relación no se siga enfriando.