Terapia psicológica adultos

Terapia para adultos en Valencia

Los adultos, en ocasiones, pasamos por etapas en la vida que parecen desbordarnos y hacen que no sepamos como enfrentarnos a las situaciones que nos acontecen, esto hace que, a veces, busquemos ayuda externa profesional para que nos muestren las herramientas y técnicas que tenemos que poner en marcha para cambiar nuestra perspectiva y hacer frente a las dificultades.

  • Depresión: apatía, tristeza, llanto, fatiga, pérdida de energía, falta de ilusión, desmotivación general.
  • Crisis de angustia o pánico: episodios de ansiedad relativamente cortos, muy intensos y sin desencadenante aparente. Cuesta respirar, se siente dolor en el pecho, taquicardia, hormigueos en las manos y pies, temblor, mareo… Estos síntomas se acompañan de una intensa angustia y de la sensación de que uno va a morir o a volverse loco.
  • Agorafobia: tendencia a evitar lugares o situaciones donde escapar puede resultar difícil y/o embarazoso o donde, en el caso de aparecer una crisis de angustia, puede no disponerse de ayuda. P. ej., sitios cerrados, lugares con mucha gente, estar solo, hacer cola, pasar por un puente, o viajar en autobús, tren o automóvil.
  • Fobia específica: miedo a volar, conducir, administración de inyecciones, visión de sangre, ciertos animales…
  • Fobia social: temor a una o más situaciones sociales o actuaciones en público en las que se ve expuesto a personas que no pertenecen al ámbito familiar o a la posible evaluación por parte de los demás.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo: las obsesiones son pensamientos intrusivos (no pensados voluntariamente) y la persona no puede desprenderse de ellos a pesar de considerarlos muy desagradables. Las compulsiones son comportamientos o actos mentales de carácter repetitivo, que se ve obligado a realizar en respuesta a una obsesión.
  • Estrés: cuando una persona padece síndrome de estrés tiene muy frecuentemente la sensación de que la situación le demanda más de lo que humanamente se ve capaz de dar. Se acompaña de pensamientos negativos y emociones como depresión, cólera, o impotencia.
  • Ansiedad generalizada: tendencia a preocuparse excesivamente por casi cualquier cosa o a raíz de cualquier detalle sin importancia. Puede presentar dificultad para conciliar el sueño, dolores musculares y cefaleas, sensación de respirar con dificultad, nauseas, mareos, sudores, irritabilidad, nerviosismo y dificultad para concentrarse y atender a lo que se está haciendo.
    Hipocondría: Preocupación y miedo a tener, o la convicción de padecer, una enfermedad grave a partir de la interpretación personal de síntomas físicos.
  • Trastornos del sueño: Insomnio, hipersomnia, pesadillas, terrores nocturnos.
    Trastornos de la conducta alimentaria: Anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, comer compulsivo.
  • Problemas de pareja: Celos, problemas de comunicación, agresividad, trastornos sexuales…
  • Hipocondria
  • Trastornos de la conducta alimentaria
  • Enfado/agresividad