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Etapas del duelo: Cómo Superar la pérdida de un ser querido

hombre tras recibir la noticia de la muerte de un ser querido

Es muy complicado encontrar las palabras exactas para describir el dolor que podemos sentir tras la pérdida de un ser querido. Su muerte es una parte importante y dolorosa en nuestro cuaderno de vida y hace que de pronto se detenga tu historia y empiece una nueva etapa de duelo sin esa persona.

Cuando perdemos a un ser querido, pasas por una fase de duelo que puede ser especialmente desolador y prolongado pero, poco a poco, el dolor va mitigando y al final, nos quedará su recuerdo. Pero, en algunos casos, la pérdida es tan dolorosa que no llegamos a superarla, continuando el dolor durante meses con la misma intensidad e incluso años. Continuamos sintiendo pinchazos de dolor potentes, sensación de vacío, trastornos del sueño y evitamos actividades que solíamos hacer con la persona que ya no está.

Cuando alguien muere, cualquiera de nosotros estamos expuestos a vivir esta situación en cualquier momento. Si esto nos ocurriera nos haríamos muchas preguntas y os ayudará a entender el ciclo natural de la vida, inevitablemente tenemos que aceptar que las cosas pasan independientemente de lo que deseamos y cuándo llega nuestra hora no hay marcha atrás.

Probablemente tenemos claro que lo natural es nacer para morir pero cuando llega el momento de perder a una persona querida y cercano a nosotros, pase como pase, no estamos preparados, nos parece algo que nunca debería ocurrir, como si fuera ajeno a nuestra condición de ser humano.

Que es el duelo?

El duelo humano se define como una reacción adaptativa natural, normal y esperable cuando un ser querido se va. El estado de duelo no podemos considerarlo una enfermedad, es un acontecimiento vital estresante de primera magnitud, que tarde o temprano hemos de afrontar, casi todos los seres humanos. La muerte del hijo/a y la del cónyuge, son consideradas las situaciones más estresantes por las que puede pasar una persona (Holmes, 1967; Dohrenwend, 1994).

El duelo, supone un proceso más o menos largo y doloroso de adaptación a la nueva situación. Elaborar el duelo significa ponerse en contacto con el vacío que ha dejado la pérdida, valorar su importancia y soportar el sufrimiento y la frustración que conlleva.

Duelo patológico

La personas más propensas o con más probabilidades de experimentar un duelo patológico y desarrollar depresión tras la muerte de un familiar o ser querido son personas con antecedentes patológicos que sufren o han sufrido de depresión, personas con poco apoyo o ausencia de apoyo familiar y social.

Cuánto tiempo suele durar el duelo tras la pérdida de un ser querido?

La intensidad y duración del duelo depende de muchos factores: tipo de muerte (esperada o repentina, apacible o violenta), de la intensidad  y de la unión con el fallecido, de las características de la relación con la persona perdida (dependencia, conflictos, ambivalencia), de la edad…La duración del duelo por la muerte de una persona muy querida puede durar entre 1 y 3 años.

Duelo resuelto. Podemos decir que hemos completado un duelo cuando somos capaces de recordar al fallecido sin sentir dolor, cuando hemos aprendido a vivir sin él o ella, cuando hemos dejado de vivir en el pasado y podemos invertir de nuevo toda nuestra energía en la vida y en los vivos.

No existe un tiempo fijo para vivir el duelo. Cada cual necesitará su tiempo. Sólo nosotros podemos marcar el tiempo que necesitamos para poder considerarnos recuperados. Todo ello a pesar, de que muchas veces nuestros familiares y amigos, nos insisten, y quisieran vernos en la normalidad ¡ya!, tal vez porque así ellos tampoco sufren tanto… Pero sólo cada uno de nosotros sabe lo que necesita.

Etapas del duelo

Desde que se recibe la noticia del fallecimiento de un ser querido hasta que se asimila y acepta, todas las personas afectadas por la muerte de esa persona próxima atraviesan diferentes fases. Son las fases del duelo. Hay que pasar y superar diferentes momentos de dolor, aunque no siempre las fases se producen en el mismo orden:

  1. Etapa de la negación y aislamiento

    la negación nos permite amortiguar el dolor ante una noticia inesperada e impresionante; permite recobrarse. Es una defensa provisional y pronto será sustituida por una aceptación parcial: “Esto no me está pasando a mi”.

  2. Etapa de la ira

    La negación es sustituida por la rabia, la envidia y el resentimiento; surgen todos los por qués. Es una fase difícil de afrontar, esto se debe a que la ira se desplaza en todas direcciones, aún injustamente. Suelen quejarse por todo, todo les viene mal y todo es criticable. Luego pueden responder con dolor y lágrimas, culpa o vergüenza. La familia y quienes los rodean no deben tomar esta ira como algo personal y así no reaccionar en consecuencia con más ira, lo que fomentará la conducta hostil del doliente. ¿Por qué a mi? ¡No es justo!”; “Qué asco de vida”.

  3. Etapa del pacto o negociación

    Ante la dificultad de afrontar la difícil realidad, más el enfado con la gente y en ocasiones con Dios, surge la fase de intentar llegar a un acuerdo para intentar superar la traumática vivencia, “Haría cualquier cosa por un par de años más con él”.

  4. Etapa de la depresión

    Cuando no se puede seguir negando la situación, la persona se debilita, adelgaza, aparecen otros síntomas y se verá invadida por una profunda tristeza. Es un estado, en general, temporal y preparatorio para la aceptación de la realidad en el que es contraproducente intentar animar al doliente y sugerirle mirar las cosas por el lado positivo. “Estoy tan triste, ¿Por qué hacer algo?”; “Quiero morir, ¿Qué sentido tiene esto?”.

  5. Etapa de aceptación

    Quien ha pasado por las etapas anteriores en las que pudo expresar sus sentimientos, su envidia por los que no sufren este dolor, la ira, el enfado por la pérdida del ser querido y la depresión, contemplará el próximo futuro con más tranquilidad. No hay que confundirse y creer que la aceptación es una etapa feliz: en un principio está casi desprovista de sentimientos. Comienza a sentirse una cierta paz, se puede estar bien solo o acompañado, no se tiene tanta necesidad de hablar del propio dolor, la vida se va imponiendo. “Todo va a estar bien.”; “No puedo luchar, debería prepararme para esto.”

Como superar la muerte de un ser querido

Aquí te marco algunas pautas a seguir para reponernos lo antes posible al gran daño al que nos exponemos ante este acontecimiento vital:

  • Acepta aquello que no podemos cambiar

    Dejar de luchar y seguir adelante centrando nuestras fuerzas en todo lo que nos queda por vivir.

  • Asumir el dolor del adiós

    Permitirnos sentir dolor, sin avergonzarnos, sin aislarnos y sin sentirnos una víctima.

  • Interpretarlo como un proceso de aprendizaje natural

    La muerte es un evento natural que no podemos evitar ni nosotros ni nadie.

  • Expresar y compartir nuestros sentimientos con los demás

    No aislarte ni cerrarte, sino al contrario es importante hablar sobre la muerte de su ser querido con tus amigos y personas más cercanas para asumir y comprender qué ha sucedido y recordar a su persona querida.

  • Normalizar nuestra vida lo antes posible

    Esta es la clave principal para afrontarlo de la manera más saludable posible.

  • Darnos tiempo

    Para recuperarnos totalmente de una pérdida es imprescindible el tiempo. Tenemos que tomarlo con calma y sin presiones.

  • Homenajear a nuestro ser querido

    El dolor que sentimos podemos convertirlo en una manifestación de amor hacía nuestra persona querida. En su memoria podemos realizar algo que él deseaba hacer y no tuvo tiempo.Espero que os sirvan estos pequeños consejos aunque desgraciadamente en estos casos casi nada puede aliviarnos hasta que pasa algo de tiempo…

Hablar de la muerte con los niños

Aunque muchos padres evitan intentan evitar hablar de la muerte con sus pequeños, en algún momento, tendrán que hacerlo. La muerte para los niños es un concepto complicado de entender, y los adultos asustados a menudo se sienten confundidos e inseguros sobre la forma de darle al niño una respuesta de apoyo.

La mayoría de los niños piden abundantes explicaciones y tienen muchas cuestiones respecto a la muerte, como: ¿Qué pasa cuando una persona se muere? ¿Adónde van los muertos? que pasa después de la muerte? …

Como les hablemos a nuestros hijos de la muerte o el momento que escojamos para comentarlo, dependerá de sus edades y experiencias vividas, así como de nuestras propias vivencias, creencias, sentimientos y situaciones. La conversación puede surgir de diferentes formas por escuchar una noticia, de la presencia de una tradición (encender velas, llevar flores al cementerio…) o después de la muerte de algún ser querido o amigo cercano de la familia.

Cómo consejos generales, debes no tratar el tema como tabú, habla con sencillez y adecuando tus palabras a su nivel de comprensión y de sus inquietudes.

Cómo hemos comentado es un tema difícil de abordar para muchos padres por lo que os adjunto una guía muy completa realizada por la Fundación Sesame street en la que se explica de manera muy detallada cómo hablar de este tema con nuestros hijos dependiendo de la edad y del nivel madurativo de cada niño.

Espero que os sea útil si tenéis que hablar con vuestros hijos de este tema tan triste pero tan inevitable en algún momento…

Cómo enfrentarse ante la pérdida de un hijo

Estos últimos días hemos vivido una experiencia muy dura con la pérdida de Julen, el pequeño que cayó a un pozo en Málaga. Todos hemos empatizado con los padres del menor y en lo dura que debe de ser esa experiencia. En nuestra consulta, tenemos varios casos en los que trabajamos con algún padre/madre o ambos, la pérdida de alguno de sus hijos y es una terapia muy dura, ya que, que la vida siga tras una pérdida de estas dimensiones es muy complicado pero como decía Queen ” The Show must go on”.

Los padres que pierden un hijo, viven un proceso de duelo que ayuda a la adaptación de la nueva situación y que favorece el poder restablecer el equilibrio personal y familiar destrozado por el fallecimiento y que se caracteriza por tres fases: tristeza, pérdida e integración. En caso de que el niño o adolescente estuviera enfermo y haya previsión de muerte, el duelo de los padres empieza en el momento en que se conoce esta circunstancia. Cuando el niño muere de forma repentina e inesperada, se genera un estado de shock que sumerge todo en un caos y en un estado de depresión a los seres queridos, en especial a los padres.

Consecuencias del duelo en los padres

Las consecuencias que lleva el duelo son muchas:

  • El duelo es un proceso único e irrepetible, dinámico y cambiante momento a momento y un evento variable de persona a persona y entre familias, culturas y sociedades.
  • Está relacionado con la aparición de problemas de salud: depresión; Ansiedad generalizada o crisis de angustia durante el primer año; aumento del abuso de alcohol y fármacos. Entre un 10-34 % de los dolientes desarrollan un duelo patológico.
  • Aumenta el riesgo de muerte por eventos cardíacos y suicidio.
  • Necesidad de apoyo sanitario, llegando a aumentar hasta un 80% entre los dolientes.

¿Se puede superar la muerte de un hijo?

Es complicada esta respuesta pero en la mayoría de casos está bien claro, la muerte de un hijo te acompañará toda la vida aunque aprenderás a vivir con ello. No existe un modo de superar el dolor por la muerte de un hijo, ya que, es un evento infinito, es por el contrario una pérdida continua que se despliega minuto a minuto a lo largo de toda la vida, y que es recordada por cada evento, por cada circunstancia vital, por cada hito de crecimiento que ya no será y que pudo haber sido. El dolor dura para siempre, porque el amor es para siempre.

Aunque, se aprende a vivir con ello, por lo que, hay que intentar normalizar los hábitos cuanto antes, de sueño, comidas, trabajo, ocio, etc y, poco a poco,  la vida volverá a tener algo de sentido, aunque, ahora no lo creas. Tu hijo/a estará siempre contigo, colócalo en un lugar de tu corazón y qué te acompañe el resto de tu existencia.

¿Qué superar la pérdida de un hijo?

  • Expresa tus emociones. Llora, grita, habla, expresa el dolor que sientes. Desahógate, llorar te ayudará a salir de la desesperación en la que te encuentras.
  • Comparte como te sientes. Compartir tu pena con los que tienes cerca te servirá para aliviarte y para saber que tienes personas que te apoyan y que se sienten tan mal como tú. Aislarte no te ayudará ni a ti ni a ellos.
  • Es normal que sientas culpa. La culpa o los remordimientos son emociones que surgen en estos momentos. Puede ser por qué pienses en posibles errores del pasado, por seguir vivo, por poder vivir cosas que tu hijo/a ya no puede vivir, etc. Estas emociones son normales y naturales, expresarlos te ayudará a ir dejando atrás tu dolor.
  • Haz balance de todo lo que habéis vivido juntos y dale las gracias a la vida por haber disfrutado de esa persona. Sabes qué hiciste todo lo que estaba en tu mano para ayudarle y para qué no pasara este desenlace. Piensa en el tiempo que habéis vivido juntos y que habéis disfrutado durante el tiempo en el que la vida os permitió hacerlo.
  • Intenta canalizar tu enfado de manera que no perjudique ni a ti ni a nadie más.

Si has llegado hasta aquí, es posible que sea por qué has tenido la desgracia de vivir esta situación. Si este es el caso, decirte que el dolor que sientes, aunque no lo puedas creer, irá menguando y colocarás a tu pequeño/a en un lugar de tu corazón y te acompañará el resto de tu vida de otra manera.

Darte todo nuestro ánimo y recomendarte el apoyo de un psicólogo en estos momentos, no porqué no puedas superarlo por ti mismo, por supuesto que lo harás, pero será más llevadero y menos largo.

Si necesitas ayuda en tu duelo o en el de algún familiar, no dudes en ponerte en contacto con nosotras ya que somos psicólogo especializado en el tratamiento del duelo y podemos ayudarte.

Si quieres compartir tu historia con nosotros, nos encantaría, seguro que otros papás que estén pasando por la misma situación encuentran alivio y confort en tus palabras.

 

Un saludo y hasta la próxima semana!!!!

 

 

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