¿Qué es el trastorno bipolar?

El trastorno bipolar, es actualmente la antigua enfermedad maníaco-depresiva, es un trastorno psiquiátrico que se caracteriza por oscilaciones muy intensas del estado de ánimo.
 
Las personas afectadas experimentan los mismos cambios de humor que tiene cualquier persona, como por ejemplo alegría, tristeza o ira, sin embargo, en ocasiones, estos síntomas se acentúan significativamente haciendo que la persona pueda llegar a precisar asistencia psiquiátrica. 
 
A los períodos en que la persona presenta un estado de ánimo muy elevado o eufórico se los denominan episodios maníacos o hipomaníacos si son de menor intensidad. Los períodos caracterizados por un estado de ánimo muy bajo o con decaimiento son denominados episodios depresivos. En algunos casos se pueden presentar simultáneamente síntomas de manía y depresión, lo que se denomina episodio mixto
Los distintos tipos de episodios pueden sucederse unos a otros o, lo que es más frecuente, alternar con períodos de eutimia. Denominamos eutimia al estado de ánimo normal, y nos referimos con esa palabra a los períodos de remisión de la enfermedad, es decir a los períodos en que los síntomas desaparecen prácticamente por completo aunque esto no indica la cura de la persona, ya que, hablamos de una enfermedad crónica, aunque es posible pasar por periodos muy largos asintomáticos

¿Qué síntomas son característicos?

La fase maníaca puede durar de días a meses y pueden estar presentes los siguientes síntomas:
 
Distracción fácil
Participación excesiva en las actividades
Poca necesidad de sueño
Deficiente capacidad de discernimiento
Control deficiente del temperamento
Comportamientos imprudentes y falta de autocontrol, como beber, consumir drogas, tener relaciones sexuales con muchas parejas, apostar y hacer gastos exagerados
Estado de ánimo muy irritado, pensamientos apresurados, hablar mucho (verborrea) y tener creencias falsas acerca de sí mismo o de sus capacidades
 
El episodio depresivo puede incluir los siguientes síntomas:
 
Tristeza o estado de ánimo deprimido
Problemas para concentrarse, recordar o tomar decisiones
Problemas en la alimentación como inapetencia y pérdida de peso o consumo exagerado de alimentos y aumento de peso
Fatiga o desgano
Sentimientos de minusvalía, desesperanza o culpa
Pérdida del placer de realizar actividades que alguna vez disfrutaba
Pérdida de la autoestima
Pensamientos de muerte o suicidio
Dificultad para conciliar el sueño o dormir demasiado

¿Hay diferentes tipos de trastorno bipolar?

Actualmente se describen 3 tipos de trastorno bipolar en función de los tipos de episodios que alternen a lo largo del tiempo:
 
 • Tipo I: Este tipo es conocido como la forma clásica y se caracteriza por episodios maníacos intensos que a veces requieren hospitalización o ingreso. Frecuentemente aparecen delirios y alucinaciones y cuando el sujeto se recupera le parece increíble haber llegado a pensar esas cosas. Estas fases pueden ser seguidas inmediatamente o después de un tiempo, por episodios depresivos o mixtos
Tipo II: En esta tipo las fases de euforia no son tan elevadas e intensas, sino que son episodios hipomaníacos que en general no requieren ingreso hospitalario. Estos episodios alternan con episodios depresivos semejantes a los del tipo I. 
 
Ciclotimia: Esta caracterizada por la sucesión de episodios hipomaníacos y fases depresivas de poca intensidad, lo cual lo diferencia del trastorno bipolar tipo II. En general es percibido por los demás como una persona de “carácter inestable”, que oscila constantemente entre un estado y otro. 

¿Qué puedes hacer para ayudarles?

Si tienes un familiar o amigo que presente trastorno bipolar, puedes ayudarle y conseguir comprenderle empleando estas pautas. 
 
Aprender a detectar síntomas. Como familiar de una persona con trastorno bipolar, es importante que observes cuáles son los síntomas premórbidos o previos de una posible recaída. En este sentido, si detectas alguno de los síntomas citados en el apartado anterior permanece en alerta. 
 
No le hagas sentir culpable de su enfermedad, ya que le ayudas muy poco. Tampoco te sientas tu culpable de su enfermedad o evites tener relación con el afectado.
 
Normaliza lo máximo posible. Intenta tratar a tu familiar/amigo como si no tuviera ningún diagnóstico psiquiátrico, sobre todo cuando esté eutímico. Tampoco es adecuado tratar ningún tema sobre su trastorno bipolar como tabú, esto le llevará a sentirse diferente. 
Es una persona completamente normativa. La persona con trastorno bipolar asintomática y correctamente medicada puede asumir las mismas responsabilidades que las demás personas. 
 
Ayúdale a volver a su equilibrio emocional. Cuando tu familiar/amigo se niegue a tomar la medicación debido a que está descompensado, hazle entender que tomarla es la mejor forma de evitar un mal mayor, como por ejemplo un ingreso en el hospital. Cuando esto ocurre responsabilízate durante un tiempo de que se tome la medicación. Sin embargo, si está compensado debe ser él mismo el responsable de tomarse la medicación, hay que fomentar la autonomía siempre que se pueda. 
 
Si está iniciando una fase maníaca, es posible que  aparezcan nuevos intereses, proyectos e ideas, es aconsejable hacerle ver que puede tratarse de un síntoma del trastorno bipolar y que sería mejor que lo hablara con el psiquiatra. Intenta no entrar en la discusión de estos nuevos proyectos.
 
Durante la fase maníaca es importante que le prives del acceso al dinero (principalmente tarjetas de crédito) ya que pueden gastar excesivamente como síntoma de su trastorno bipolar
 
— Ante los pensamientos de tipo psicótico, no intentes convencerlo de que no son ciertos,ni le des la razón. La mejor postura es intentar cambiar de tema o no responder a su discurso delirante. 
 
Durante la fase depresiva es importante que animes a tu familiar/amigo a realizar actividades agradables y que le gusten. 
 
— En determinados casos, es conveniente ingresarlo/a sobre todo si existe riesgo de suicidio o si presenta un episodio de manía grave. Si el paciente no está de acuerdo y los médicos lo consideran oportuno, se puede ingresar al paciente de forma involuntaria y debe ser autorizado por un juez. La familia puede sentirse culpable por tener que tomar esta decisión, pero piensa que estás actuando contra la enfermedad y, por lo tanto, a favor de él/ella. 
 
¿Conocías esta enfermedad? ¿Pensabas que los cambios de humor eran más rápidos?
 
Nos vemos la próxima semana!
 
 
 
6 comentarios
  1. Un desenvolvimiento con manos de seda y mentalidad de ángeles es muy adecuado, y no provocar choques con el enfermo. Cualquier choque de conducta con ellos solo nos lleva a " embarrialar" el camino hacia una pronta y sana recuperación.

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