Las verdaderas razones de comer por ansiedad

 
La ansiedad es uno de los motivos principales que lleva a una persona a buscar ayuda en nuestra consulta, ya que, la ansiedad genera un malestar significativo que afecta en todos los ámbitos de nuestra vida, incluyendo nuestra alimentación
 
En muchas ocasiones, las personas han visitado un centro de nutrición y dietética y, en él, han observado que bajo estos malos hábitos alimentarios se esconde algún tipo de alteración emocional, en la que la ansiedad tiende a tener un papel protagonista. En este artículo, vamos a abordar este tema centrándonos en el hecho de comer por ansiedad, una alteración frecuente en el día a día de muchas personas.
 
Si nuestro cuerpo pide agua, frutas, verduras, cereales integrales o legumbres, está pidiendo alimento y es sinónimo de que se encuentra saludable. En cambio, si constantemente se sentimos la necesidad de comer alimentos azucarados, salados y grasientos, tenemos que preguntarnos: “¿Qué le ocurre a mi cuerpo físico y emocional, y por qué?”

¿Por qué comemos de forma compulsiva?

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad asegura que la incertidumbre del día a día y el estrés en el que estamos inmersos hacen que casi todos segreguemos una menor cantidad de neurotransmisores (serotonina, dopamina y noradrenalina) cuya carencia nos genera ansiedad y un apetito incontrolable como forma de calmar el estrés.
Comemos por ansiedad cuando comemos por tapar un malestar y encontrarnos mejor, lo hacemos cuando estamos angustiados/as, deprimidos/as, aburridos/as, etc. para encontrar en la comida una satisfacción o un alivio momentáneo a las emociones negativas o preocupaciones, resultando una estrategia totalmente contraproducente que nos aliviará instantáneamente pero no solucionará ni eliminará las emociones negativas que la originaron además de terminar sumando otro problema al comer de forma compulsiva y desmesurada.
 
En estas circunstancias, diríamos que no como por ansiedad sino que la ansiedad me da por comer, es decir, comer compulsivamente es un síntoma de la ansiedad. Por tanto, es muy importante comprender que el problema no es la comida sino la ansiedad, de manera que si soy capaz de controlar la ansiedad no sentiré ansiedad por comer.
 
En estos casos, la persona no come porque tenga hambre o sienta una necesidad física, sino que lo hace para saciar las necesidades emocionales. Comer es un conducta que libera numerosos neurotransmisores, como la dopamina, que nos hacen sentir bien. Por lo que, aunque después puedan aparecer sentimientos de culpabilidad, la recompensa y la sensación de bienestar inmediata ayudan a disminuir la emoción de angustia que provoca la ansiedad.

¿Cómo puedo saber si tengo hambre real o como por ansiedad?

La necesidad de comer causada por la ansiedad, o el hambre emocional, tiende a aparecer de manera repentina y con una intensidad tan elevada que en la mayoría de ocasiones es muy difícil resistirse a ella y diferenciarla de un ataque de hambre físico habitual.
No obstante, existen algunas señales que nos pueden ayudar a identificar si este hambre es real o provocado por nuestro estado de ánimo. 
 
.- Aparece de manera imprevista y repentina 
 
.- No se origina en el estómago, sino que nuestra mente genera una serie de imágenes mentales y representaciones de la comida, su sabor, su textura, etc. 
 
.- Comemos de manera automática, sin ser conscientes del tiempo ni de las cantidades. 
 
.- Suelen apetecer un tipo de alimentos o comidas en concreto, casi siempre comidas grasas o comida basura. 
 
.- No nos sentimos saciados
 
.- Después de comer aparecen sentimientos de culpa, arrepentimiento o vergüenza. 

¿Qué puedes hacer?

Aquí tienes 5 recomendaciones que van a ayudarte a gestionar mejor tus emociones y a no comer de manera compulsiva.
 
1.- Sal a caminar. Pocas cosas pueden ser tan terapéuticas como darnos un largo paseo de una hora al aire libre. Te ayudará a relativizar problemas, a aliviar ansiedades, a poner en marcha tu corazón y a liberar tu mente. Después de ese paseo, empezarás a ver las cosas de otro modo. Vale la pena intentarlo.
 
2.- Escucha a tu cuerpo. La comida no debe usarse para calmar la ansiedad. No es esa su función. Como he mencionando, lo fundamental es conocer el origen de tu ansiedad. En toda persona que come por ansiedad, sea consciente o no, existe algo en su vida interior, personal, laboral, etc. que le provoca malestar e intenta aliviarlo con la comida. Siempre existe un origen de la sintomatología ansiosa. He tenido muchas situaciones de entrevistas con pacientes que te comentan que están ansiosos pero que no tienen motivo para ello, siempre les digo que algo debe de haber que les cree ese malestar interior, sino el cuerpo no tendría porque reaccionar de esa manera. A veces, sí sabemos qué ocurre pero no queremos reconocerlo bien a nosotros/as mismos/as, bien a otras personas… así que buscar el origen y emprender un camino más saludable es el primer paso.
 
3.- Dormir bien te sacia. Dormir menos de 7 u 8 horas aumenta las hormonas que estimulan el apetito, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición.
 
4.- La importancia del triptófano. Las proteínas animales (carnes, pescado o huevos), lácteos, plátanos, piñas y frutos secos contienen triptófano, que tiene efecto tranquilizante. El triptófano es un aminoácido que, después de unos complejos ciclos metabólicos en el organismo, se transforma en serotonina. Por lo tanto, debemos asegurarnos un correcto aporte de triptófano, ya que puede ayudar a regular los niveles de serotonina, neurotransmisor que participa en el control del apetito y está relacionado con el estado de ánimo.
 
5.- Busca ayuda profesional. Una vez determinado que las sensaciones de hambre no son físicas sino emocionales, y que la ansiedad es la gran culpable de que no nos podamos resistir a asaltar la nevera de manera compulsiva, es recomendable solicitar la ayuda de un profesional en psicología que nos ayude a manejar y disminuir los síntomas ansiosos y, por lo tanto, la necesidad de comer.

¿Conoces algún caso relacionado con lo que te he comentado? Explica el caso ya que puede ayudar a otra pesona en esa situación.

Os espero la semana que viene!!!

 
 

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