Crossdressing – La nueva práctica de los hombres a explorar su feminidad

mitad hombre mitad mujer

A escondidas del mundo común de la gente,  existe un mundo paralelo en el que ejecutivos, docentes, escritores, empleados de seguridad e ingenieros, entre otros tantos, dejan de lado los prejuicios y la culpa y se animan a sacar del ropero su lado más femenino y vestirse de mujer. Eso sí,  en general, sólo por un rato.

La mayoría son hombres que llevan una vida tradicional con mujer e hijos/as, pero, en la intimidad, disfrutan al ponerse ropa de mujer como faldas, vestidos, zapatos de tacón de pintarse los labios y, en especial, de sentir la sensación de unas medias sobre la piel. Pero esta práctica que a priori parece «extraña», se extiende por todo el mundo y ya tiene nombre propio «Crossdressing».

¿Qué significa crossdressing?

El término “crossdressing” designa aquella actitud de “cruzar o atravesar” la vestimenta (el “dressing”). Es una manera de normalizar una «necesidad» o «gusto» que tienen algunos hombres. El que una persona que le gusta vestirse de mujer y se siente así a gusto, pueda abandonar la soledad de su cuarto donde tímidamente probarse frente al espejo braguitas o bigotes postizos, para poder verse acogida/o  por un colectivo que le apoya, le rinde servicio, amortigua aquello tan desagradable (e injusto y erróneo) de pasar de sentirse un “bicho raro” a convertirse en un “crossdresser”.

Ya se empiezan a ver fiestas exclusivas y locales específicos de encuentro para que los crossdresser  puedan reunirse y compartir un espacio cómodo y dónde sean libres y se sientan tranquilos.

mujer vistiendo de mujer a su pareja

¿Qué siente una persona que practica crossdresser?

Practicar el crossdressing no tiene nada que ver ni con su orientación sexual ni con su identidad sexual. Que a los crossdresser les guste vestirse con falda, pantalón o como les apetezca, no tiene nada que ver con que les gusten los hombres o las mujeres.

Frecuentemente,  los que ignoramos este tema podemos pensar por ejemplo, que un hombre que disfruta vistiéndose con tacones tiene que ser gay, pero tiene la misma lógica que pensar que porque me guste el fútbol me tienen que gustar las patatas. Los gustos son solo eso, gustos.

Por tanto, que a una persona le guste vestirse con ropa del género opuesto no guarda ninguna relación con sus preferencias sexuales. Es sólo una especie de hobbie o afición que les es gratificante y les satisface.

¿Cuándo suele aparecer esta afición?

Esta curiosidad por lo femenino suele aparecer en la adolescencia pero la culpa y la sensación de ser unos «bichos raros» les atormenta.

Los prejuicios que aún viven en la sociedad hacen que éstos hombres se mantengan en el anonimato y en un principio vivan su «pasión» con mucha culpa y en la clandestinidad.

comparación de vestimentas

¿Lo suelen compartir con sus parejas?

Muchos de ellos, deciden ocultarlo por miedo a qué no les comprendan puesto qué es algo complicado de entender, pero, muchos otros, no les gusta vivir con esta información oculta y deciden compartirlo a pesar de qué puede generar conflictos en su relación.

El trabajo de las parejas no es fácil, tienen que trabajar muy bien la aceptación de su pareja y de sus preferencias y no juzgarles, ya que, es complicado de entender y empatizar mucho.

¿Habías oído hablar alguna vez del crossdresser? ¿Conoces a alguien que lo practique?

 

Hasta la próxima semana!!

 

 

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