La sangre, a pesar de ser uno de los líquidos que nos da vida y nos compone, no suele ser agradable para la mayoría de las personas. Suele producir cierta repulsión en la mayoría de las personas pero en los casos en los que hay hematofobia, las personas llegan a sentir miedo solamente al verla o percibir su olor y esto puede convertirse en un verdadero problema.
Las personas que padecen esta fobia ni toleran ni soportan ver sangre en heridas o incisiones quirúrgicas que suelen verse en imágenes o vídeos impactantes. Es cierto que, en ocasiones, se considera una reacción bastante común pero existen casos en los que este asco o miedo se lleva a unos límites muy extremos que se transforman en una fobia la cual hablaremos para conocerla más a fondo.
¿Qué es la hematofobia?
La hematofobia o miedo a la sangre, es un miedo irracional y persistente hacia la sangre y hacia aquellos estímulos relacionado con ella como pueden ser las inyecciones o una herida. La persona que padece esta fobia, intenta evitar cualquier situación relacionada con la sangre y, en el caso de no poder evitarla, la vive con un intenso malestar.
Es verdad que no existen demasiados fans de la sangre y las heridas pero esto no significa que la fobia a la sangre sea algo generalizado. La definición de fobia explica que solo se da en casos en los que los niveles de estrés y malestar dañan la calidad de vida de la persona y le impide realizar actividades cotidianas con normalidad.
¿Cuál es la prevalencia de la hematofobia?
La prevalencia de esta fobia es alta. Entre un 3-4,5% de la población padece esta fobia y suele prevalecer más en las mujeres (55-70%)
La edad de inicio de este tipo de fobia suele darse desde los 5 hasta los 9 años. El curso suele ser crónico y sin tratarse suele empeorar.
¿Cuáles son los síntomas de la hematofobia?
Estos son los diferentes síntomas que puede sufrir una persona que le tiene pánico a la sangre:
.- Disminución del ritmo cardíaco.
.- Disminución de la presión sanguínea.
.- Posibilidad de desmayo.
.- Ansiedad anticipatoria a la exposición a la sangre.
.- Problemas gastrointestinales derivados del estrés.
.- Síntomas físicos: sudoración, respiración anormal, aceleración del latido del corazón, temblores, escalofríos, dolor en el pecho, sequedad de boca, mareos, dolor de cabeza, etc.
¿Qué diferencia la hematofobia de otras fobias?
¿Cuál es el tratamiento de la hematofobia?
Esta técnica ayuda a que la persona sea consciente de los patrones de pensamiento que crean el miedo a la sangre. Que los pensamientos negativos que tenga se reemplacen por los positivos.
Otros aspectos que se pueden incluir en el tratamiento son llevar un diario personal y realizar técnicas de relajación.
Si conoces algún caso que haya pasado por esta fobia, cuéntanos la experiencia, puede ayudar a otra persona que esté pasando por el mismo miedo.
Hasta la próxima semana!!!
