Las 8 claves que te ayudarán a eliminar la necesidad de aprobación de los demás

El famoso conferenciante Les Brown afirmó que «la opinión de los demás sobre ti, no tiene porque convertirse en tu realidad». Sin embargo, esta frase tan fácil de decir, para algunas personas es muy difícil de llevar a la práctica.
Todos en mayor o menor medida precisamos nuestra pequeña o gran dosis de aprobación de los demás ya que somos seres sociales por naturaleza, pero hay un margen que limita lo adecuado que todos hemos sentido alguna vez y no es algo
negativo siempre que no se caiga en el exceso, y el bienestar personal no dependa de lo que otros opinen pero puede convertirse en patológico donde la persona presenta significativos problemas personales.
Este problema empieza cuando la persona invierte demasiado esfuerzo en lograr la aprobación de los demás. Un problema que a veces tenemos sin valorarlo como tal y sin darle la importancia que merece, y que, obviamente, nos impide avanzar.
Con este artículo vamos a intentar seguir el consejo del gran Steve Jobs que afirmó “no permitas que el ruido de las opiniones de los demás ahoguen tu voz interior”.
¿De dónde nos viene esta necesidad?
Los humanos somos seres sociales, que vamos creciendo y formando nuestra personalidad a partir de las relaciones con los demás y, por tanto, es inevitable pensar que las valoraciones de los demás inciden sobre la percepción que tenemos de nosotros mismos.
Por ejemplo, una madre que le dice en numerosas ocasiones a su hijo que no sirve para nada, que es incapaz y que no conseguirá nada en la vida probablemente es niño se convertirá en un adulto inseguro, con baja autoestima y con una percepción distorsionada de sí mismo, un adulto que seguramente necesitará la aprobación de los demás para validar su yo.
Por tanto, la imagen que tenemos de nosotros mismos se forma a partir del feedbak que recibimos de nuestro entorno social, por eso es “normal” que en ciertas circunstancias necesitemos un poco de aprobación social, esta nos hace sentir más seguros y  nos reafirma que estamos yendo en la dirección más adecuada. Sin embargo, cuando condicionamos nuestras decisiones, decisiones y comportamientos a la opinión de los demás, entonces tenemos un problema.
¿Dependo demasiado de la opinión de los demás?
Estas son algunas actitudes y comportamientos que pueden indicarte que dependes demasiado de la opinión y de
la aprobación de los demás:
– Ser demasiado agradables y benévolos cuando no estamos de acuerdo con las opiniones de los demás.
–  No saber decir NO.
– Cambiar de opinión para ser amable y que los demás no piensen mal de nosotros.
– Sentirse triste o angustiado cuando los demás no aprueban tus ideas o comportamientos y no opinan como tu.
8 Claves que te ayudaran a eliminar esta necesidad
1. Las personas que son importantes para nosotros, quieren que seamos auténticos. Las personas que realmente te merecen la pena, son aquellas que te quieren y aceptan como eres incluyendo lo que en otros pudiera producir rechazo.
2. Buscar la aprobación constante de los demás produce gran ansiedad social. Buscar la aprobación de los demás es un gasto energético muy alto. Pero no solo eso, además frena nuestro progreso y acercamiento a nuestras metas, frena el desarrollo de nuestro potencial.
3. Solo tú sabes lo que es mejor para TI. Está bien escuchar y consultar con los demás, pero sé tu mismo y mantén tu independencia.
4. TÚ eres la única persona que puede cambiar TÚ vida. Lo que puedes lograr o no depende de ti únicamente, no de lo que los demás piensan que puedes conseguir.
5. La vida no es una carrera, no tienes que probar nada a nadie. La felicidad está en el camino, no en el momento de llegar a la cima, por lo que ves a tu ritmo y sigue tu camino para finalmente llegar a tus metas y sentirte bien contigo mismo.
6. Es imposible gustar a todos y no tiene sentido intentarlo. En numerosas ocasiones la gente nos dirá que lo hemos hecho mal, que debíamos haberlo hecho de otra manera, etc, pero date cuenta que, estas mismas personas, no suelen decirte nada cuando lo has hecho bien.
7. No somos ni más ni menos que nadie. Todos somos iguales, no importan los éxitos ganados, ni lo que poseas, ni la seguridad en ti mismo, lo único importante es quien eres como persona, esos valores humanos que posees y te definen.
8. Todos somos diferentes. No todos somos iguales, cada uno tenemos nuestros gustos, opiniones, forma de vida, etc.7, y ser diferente no significa ser ni mejor ni peor.
¿Eres de los que necesita aprobación o tomas y sigues tus propias decisiones?
Hasta el próximo día!!