Has oído hablar alguna vez de las relaciones o personas tóxicas? En concreto, ¿de las “madres tóxicas”? Las personas tóxicas son aquellas que no nos ayudan o entorpecen nuestro crecimiento personal o profesional. Una madre tóxica tiene conductas manipuladoras, sobreprotectoras o incluso posesivas, que pueden ser destructivas para el desarrollo personal de sus hijos.
Probablemente te preguntes… ¿si tengo una madre tóxica significa que se preocupa por mi o no me quiere? La respuesta es no, la mayoría de veces estas conductas son involuntarias y guiadas por el amor hacia sus hijos y temor a “perderlos” o por la dependencia emocional (tóxica) que tienen hacia ellos, pero, esto hace que se creen vínculos negativos entre ambos.
Es importante saber detectar lo antes posible a una madre tóxica, nos ayudará a frenar el círculo de toxicidad y a mejorar la relación con nosotros mismos y con ella.
¿Cómo saber si tu madre es tóxica?
Las madres tóxicas proporcionan un amor a sus hijos hostigante y doloroso a la vez que inmaduro. Proyectan en ellos sus inseguridades para reafirmarse personalmente, y así, tener mayor control sobre sus vidas y sobre la de sus hijos.
¿Cómo son las madres tóxicas?
Las madres tóxicas, debido a su rol como cuidadoras y por el vínculo de apego que establecen con los hijos durante la infancia, son un elemento fundamental en la maduración y aprendizajes del pequeño, y su influencia en la crianza suele ser, en algunos casos, más determinante que la de los padres. Esas madres tóxicas que lo son de manera voluntaria o involuntaria y que, movidas por el amor o el propio interés, transforman la educación de sus hijos/as en un calvario, pueden dejar una marca en las personas criadas por ellas.
Estas mamas tóxicas ancianas establecen un vínculo negativo con sus hijos/as, hasta tal punto que pueden emprender acciones que, a priori, están avaladas por el amor y el afecto, pero que se convertirán en una cadena que limita la libertad y el bienestar de su hijo/s.
Madres manipuladoras y victimistas
La manipulación es otra característica principal de las madres ancianas tóxicas. Estas madres suelen colocarse el papel de víctima para generar sentimientos de culpa en su hijo/os. Principalmente, cuando éstos, como adultos, empiezan a tomar sus propias decisiones de manera independiente.
Las madres tóxicas tratan a sus hijos como si aún fueran niños, arrebatándoles el papel de adultos que ya poseen. El control que ejercen puede ir desde la elección de la ropa, el color, estilo, forma de hablar, etc. Volviéndose más criticas cuando sus hijos/as deciden independizarse y formar su propia familia.
Hijos o hijas de madres tóxicas, la suegra tóxica
Pretenden dirigir en la familia de sus hijos, intentando manejar como criar a sus nietos, convirtiéndose también en abuelas tóxicas, cómo deben preparar la comida y hasta el momento en que deben o no tener hijos. Normalmente, el otro miembro de la pareja que no es hijo de la madre tóxica, suele no «pasar por el aro» y esto se convierte en un punto principal de discordia en muchos casos con la suegra tóxica, pues suelen desaprobar ese papel.
Tipos de madres tóxicas
Madre Absorbente
Es aquella que considera que sus hijos son una extensión de ella misma. Suelen ser madres dominantes y madres controladoras; no aceptan las expresiones saludables de individualidad personal de sus hijos ni en la infancia ni en la edad adulta; quiere que sus hijos sean como ella, llegando a enfadarse y castigarles arbitrariamente si muestra intereses u opiniones diferentes a las suyas. Están preocupadas excesivamente por sus hijos, dando una imagen de entrega y amor totales.
Podemos encontrarnos varios tipos de madres tóxicas absorbentes:
- Narcisista antagónica: Son aquellas mamás tóxicas que quieren y necesitan ser siempre el centro de atención. Tienen una necesidad permanente por ser admiradas por todos haciendo ver a sus hijos como rivales, compite contra sus hijos. Suelen ser críticas y duras, dañando en ocasiones la estima y la confianza de sus hijos. Son capaces de sabotear los logros de sus hijos, con tal de no ser desbancada por estos. Normalmente, estos ataques se potencian durante los años de adolescencia.
- Controladora: Son madres tóxicas que no se sienten realizadas con su vida e intentan (erróneamente) llenar sus vacíos existenciales entrometiéndose en la vida de sus hijos. No soportan la independencia saludable de sus hijos, no respeta limites, utiliza la culpa y la triangulación para lograr sus objetivos.
- Narcisista de portada: Suelen verse como las típicas madres absorbentes de portada de revista, sin un solo pelo fuera del sitio. Tienen una vida de postureo aparentemente «perfecta», casas bonitas, maridos perfectos, y aparentemente, son reconocidas como buenas madres por la mayoría de las personas. Son aquellas madres que que muestran una cara de amor incondicional ante la sociedad pero que secretamente le importa poco o nada el bienestar de sus hijos en la realidad. Su lema parece ser: “no importa lo que pase de puertas para dentro de casa mientras los vecinos no lo sepan”.
- La crónicamente enferma: Son aquellas madres tóxicas que emplean enfermedades y padecimientos (reales o fingidos) para convertirse en el centro de atención y para manipular a sus hijos/as como quieren, creándoles sentimientos de culpa.
Madre Negligente
Tal como su nombre lo indica, son aquellas madres tóxicas que no se ocupan de las necesidades básicas de sus hijos, o suelen ignorarlas y/o invalidarlas como seres humanos.
Podemos encontrar dos tipos principales:
- La adicta: ya sea al alcohol, a las drogas, ansiolíticos u otras adicciones no tóxicas, estas madres descuidarán a sus hijos, ya que, lo más importante para ellas es su dependencia.
- La madre débil y dependiente: Frecuentemente estas madres tóxicas presentan muy baja autoestima, se encuentran envueltas en una depresión o adicción, y, consiguen revertir los roles en la familia, haciendo que sus hijos sean los que se ocupen de ellas, y muchas veces, del resto de la familia.
¿Qué hacer con una madre anciana tóxica?
Lo primero que puedes hacer es reconocer que puedes necesitar ayuda profesional. Porque las heridas que se han generado en ti, si no son tratadas, tienen un altísimo porcentaje de extenderse a tus propios hijos si ya los tienes o los vas a tener algún día. Se tiene que romper el ciclo de toxicidad en el que estás envuelto/a.
Además, es muy recomendable en la medida en que sea posible, poner una distancia física entre tu madre tóxica y tu. Es cierto que, si aún eres dependiente económicamente de tu madre es difícil colocar estos límites. Sin embargo, es importante que mantengas tu independencia mediante otras estrategias y no asumas que un tipo de dependencia obliga a asumir otras.
Sé consciente de que debes romper el ciclo de la toxicidad. Has vivido durante mucho tiempo dentro de él, sabes que te ha dejado heridas, sin embargo, ahora ya comprendes que necesitas tu independencia para ser tú mismo y ser feliz. Te va a costar, pero debes empezar a decir “No”, a poner en voz alta lo que necesitamos y a alzar tus propios muros, esos por los que nadie debe pasar.
Otro factor importante es que reconozcas la manipulación. En ocasiones, es muy sutil, y puede que no te des cuenta, así que atiende cualquier palabra, cualquier conducta. Y sobre todo, no caigas en las redes del «victimismo», puesto que es un recurso fácil al cual suelen recurrir las personas tóxicas y las madres tóxicas.
¿Cómo saber si tengo una madre tóxica?
Este cuestionario o test psicológico te ayudará a detectar si tienes una “madre tóxica” o no, y en caso positivo, te dejamos herramientas que te ayudarán no solo a detectar las conductas manipulativas sino también a aprender a gestionar esa relación tóxica.
¿Crees que tienes una madre tóxica? ¿Qué secuelas crees que ha creado en ti?
Hasta la próxima semana!!
