Adicción = Enfermedad

¿Qué es la adicción?

La adicción es una enfermedad crónica del cerebro que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de sustancias, a pesar de las consecuencias negativas que conlleva para la persona. Se considera una enfermedad del cerebro porque las drogas lo modifican: su estructura y su funcionamiento se ven afectados. Estos cambios en el cerebro son de larga duración, y pueden conducir a comportamientos peligrosos que se observan en las personas que presentan esta enfermedad.
La persona adicta  desarrolla una dependencia físico-psico-social sobre cualquier sustancia o sustancias que acaban alterando su estado de animo. Llegados a este punto, la persona utiliza la sustancia para obtener una gratificación a corto plazo, pero implica un precio muy alto a pagar, ya que,  a largo plazo su cerebro se modifica y va a depender de la sustancia siempre. Cuando el adicto no consume, piensa, planea y solo se centra en cuándo volverá a consumir, formando esto parte de su obsesión. El uso de droga interfiere en la vida de la persona, provocando compulsión o extrema urgencia por volver a consumir una y otra vez a pesar de las consecuencias tan dolorosas que se presentan para sí mismo y para su entorno.
La adicción lleva a la persona a continuar consumiendo compulsivamente, sin poder parar. La adicción se distingue del «uso» de las drogas, por la falta de capacidad de elección por parte de la persona adicta. El adicto pierde su capacidad de elegir la frecuencia, cantidad, y la naturaleza del uso de la sustancia.

Síntomas

— Tolerancia. La enfermedad es crónica y la cantidad de sustancia va aumentando progresivamente a medida que los cambios físicos, emocionales y sociales van a más y empeoran. La adicción provoca muerte prematura a través de sobredosis, complicaciones orgánicas que involucran al cerebro, hígado, corazón, y otros órganos, dependiendo del tipo de adicción.
— Descontrol se refiere a la pérdida de control o inhabilidad para limitar el consumo, la duración del episodio de uso, la intensidad y las consecuencias conductuales que acarrea. Además, contribuye al aumento de suicidios, violencia, maltrato, abuso sexual, accidentes y otros eventos traumáticos interpersonales y/o familiares.
— Rumiación o pensamientos repetitivos asociados al consumo y a la búsqueda de la sustancia.  Se refiere a la inversión excesiva de atención y tiempo hacia el consumo, y las situaciones relacionadas con el, lo que significa una gran inversión de energía y tiempo en las actividades adictivas, traduciéndose en un descuido de los intereses importantes de la vida diaria.
— Problemas relacionados con el consumo que llevan a dificultades en la salud física, funcionamiento psicológico, relaciones sociales, entorno laboral  y problemas legales y financieros.
— Negación de tener un problema. La negación la utilizan como mecanismo de defensa para no reconocer y ver como real la presencia del problema, sino también incluyendo un amplio rango de manipulaciones y maniobras psicológicas diseñadas para no creer que el consumo es la causa de los problemas de la persona, más que una solución a estos problemas. La negación se convierte en una parte integral de la enfermedad y un obstáculo importante durante la recuperación.

¿Por qué algunas personas se vuelven adictas a las drogas y otras no?

Al igual que con cualquier patología, aquí también influye la predisposición genética de padecer la enfermedad de la adicción, por lo tanto, varia de persona a persona, y no existe un único factor que determine si una persona se volverá adicta o no. En general, cuanto más factores de riesgo (entorno, amigos, familia desestructurada, baja autoestima, etc) presente una persona, mayor es la probabilidad de que el consumo de drogas se convierta en abusivo y adictivo. Por otra parte, los factores de protección disminuyen el riesgo de la persona de desarrollar una adicción.Los factores de riesgo y de protección pueden ser ambientales (situación del hogar, colegio y amigos) o biológicos (genes de la persona, su edad,  e incluso su género o raza).
Factores de riesgo: Comportamiento agresivo, sobreprotección en la infancia, falta de límites por parte de los padres y falta de apoyo parental, habilidades sociales deficientes, grado de experimentación con las drogas, disponibilidad de drogas en la escuela, en el barrio o por los amigos, problemas académicos…

¿Cómo funcionan las drogas en el cerebro?

Las drogas son sustancias químicas que afectan al cerebro al penetrar en su sistema neuronal e interferir en la forma de funcionar de las neuronas, sobre todo, en como envían, reciben y procesan la información. Algunas drogas, como la marihuana y la heroína, pueden activar las neuronas porque su estructura química imita la de un neurotransmisor natural (endocannabinoides). Esta similitud en la estructura “engaña” a los receptores y permite que las drogas se adhieran a las neuronas y las activen. Aunque estas drogas imitan a las sustancias químicas propias del cerebro, no activan las neuronas de la misma forma que lo hace un neurotransmisor natural, y conducen a mensajes anómalos que se transmiten a través del sistema nervioso.
Otras drogas, como las anfetaminas o la cocaína, provocan que las neuronas liberen cantidades excesivas de neurotransmisores naturales o pueden prevenir el reciclaje normal de estos neurotransmisores en el cerebro, bloqueando las bombas de recaptación de las neuronas. Esta alteración provoca un mensaje amplificado, que bloquea los canales de comunicación.

¿Cómo funcionan para producir placer?

La mayoría de las drogas, directa o indirectamente, atacan al sistema de recompensa del cerebro, inundando el circuito con dopamina.La dopamina es un neurotransmisor que se encuentra en las regiones del cerebro que regulan el movimiento, la emoción, la motivación y el placer. Cuando se activa a niveles normales, este sistema recompensa produce nuestros comportamientos naturales. Sin embargo, la sobrestimulación del sistema con drogas produce efectos de euforia, que refuerzan fuertemente el consumo y enseñan a la persona  a repetirlo.

¿Qué le pasa al cerebro si continúa con el consumo?

Para el cerebro, la diferencia entre las recompensas normales y las recompensas inducidas por las sustancias se pueden describir como la diferencia entre alguien que susurra al oído y alguien que grita con un micrófono.Así como rechazamos el volumen demasiado alto de una radio, el cerebro se ajusta a las oleadas abrumadoras de dopamina (y otros neurotransmisores), produciendo menos dopamina o disminuyendo el número de receptores que pueden recibir señales. Como resultado, el impacto de la dopamina sobre el circuito de recompensas del cerebro de una persona que abusa de las drogas puede llegar a ser anormalmente bajo, y se reduce la capacidad de esa persona de experimentar cualquier tipo de placer.Por esto, una persona adicta se siente abatida, sin vida y deprimida, y es incapaz de disfrutar de las cosas que antes le resultaban placenteras. Ahora, la persona necesita seguir consumiendo sustancias constantemente sólo para conseguir que la dopamina de su sistema de refuerzo vuelva a la normalidad, lo cual empeora el problema, como un círculo vicioso. Además, la persona a menudo tendrá que consumir cantidades mayores de la droga para conseguir el efecto deseado, este aumento progresivo de la sustancia es conocido como tolerancia.

¿De qué forma las drogas a largo plazo afectan a los circuitos cerebrales?

Los mismos mecanismos que están implicados en la tolerancia conducen a cambios profundos en las neuronas y en los circuitos cerebrales, afectando seriamente al cerebro.El abuso de drogas repetitivo, desencadena adaptaciones en los sistemas de memoria no conscientes o habituales. El condicionamiento es un ejemplo de este tipo de aprendizaje, donde ciertas situaciones rutinarias o del entorno diarios de una persona se asocian con consumo y pueden disparar deseos incontrolables cada vez que la persona está expuesta a estas situaciones, incluso cuando la droga no está disponible. Este “reflejo” aprendido es extremadamente duradero y afecta a una persona adicta incluso tras muchos años de abstinencia.
¿Sabíais que la adicción es una enfermedad? ¿Sabes que es posible vencer esta enfermedad? Si tienes a algún amigo, familiar o conocido en esta situación, puedes ayudarle.
En nuestro centro disponemos del Programa HELP que consiste en un proyecto que pretender ayudar a aquellas personas que se encuentren en cualquier tipo de adicción (drogas, alcohol, juego, tecnología,…). Accede y encuentra más información. Hasta el próximo día!!