10 Pautas para corregir niños desobedientes

¿Son tus hijos desobedientes? ¿No te hacen caso cuando se lo ordenas? ¿Estás cansada y no encuentras una solución? 


«No hace caso a nada de lo que le digo» A todo responde NO» » Siempre quiere tener la última palabra» o «es un desobediente» son algunas de las principales quejas que los padres manifiestan ante el comportamiento de sus hijos. Pero ¿Por qué algunos niños son tan desobedientes?, ¿cómo es posible que niños criados en una misma familia con las mismas pautas generen hermanos tan distintos, si el ambiente es el mismo?, ¿nacen así o se hacen? Estas son algunas de las preguntas que puedes hacerte y que en este artículo vamos a intentar resolver
La verdad es que cada pequeño es único e irrepetible y nace con una personalidad exclusiva, la suya. Desde muy pequeños, podemos distinguir distintas características de su personalidad ya marcadas algunos son más simpáticos y sonríen con facilidad, son tranquilos, relajados, simpáticos, afectivos… y otros llorones, quejicas, inquietos, retadores, y continuamente intentan poner a prueba a los padres.

Muchas personas desconocen que esta actitud, si es persistente y significativa, tiene nombre y apellido. Se denomina Trastorno negativista desafiante y, según la Sociedad Española de Pediatría y Atención Primaria afecta al 15% de los niños españoles antes de los 16 años.

Parece que, este 15% de niños que presenta problemas de desobediencia graves, según la Asociación Española de Pediatría y Atención Primaria, se encuentran en situación de riesgo, ya que, su conducta perjudica gravemente a su desarrollo y provoca complicaciones en la convivencia en el entorno familiar, escolar y social

Sin que los niños presenten el Trastorno negativista desafiante, todos pasan por unas etapas evolutivas en las que es normal que experimenten y pongan a prueba la autoridad de sus padres, es algo natural, ya que, están formando su identidad y personalidad. Están intentando probar hasta donde pueden llegar y cuál será la consecuencia de sus conductas. Por tanto, la desobediencia es común e incluso necesaria en las distintas etapas del desarrollo de los niños. 
Las pautas más eficaces para corregir a un niño desobediente son las que estimulan su motivación personal haciendo hincapié en el refuerzo de sus aspectos positivos.


¿Qué tipo de conductas entendemos por desobedientes?


Aquí tenemos algunos ejemplos de conductas «desobedientes» que queremos modificar y mejorar:
Pablo, 3 años. Cuando no le das lo que quiere se pone a llorar y a gritar, si no lo consigue se enfada, tira cosas y se tira al suelo.
Paula, 4 años. Cuando está en casa de alguna amiga o en casa de sus primas, cuando se le dice que se tienen que ir, dice que NO, grita y se pone a llorar.
Jorge, 5 años. Cuando viene alguna persona a casa, le gusta llamar la atención y no cumplir las normas de casa y muestra conductas inapropiadas. 
Sara, 6 años. Cuando no le gusta la comida que hay ese día, se niega a comer, tira los cubiertos al suelo, grita y se cruza de brazos hasta que consigue que le hagan la comida que ella quiere. 

10 Pautas para corregir a niños desobedientes
1.- Háblale tranquilamente y con firmeza pero,  SIN GRITAR. Mírale a los ojos cuando le hablas, ponte a su altura e intenta mantener un ligero contacto físico para captar su atención, por ejemplo tocarle el hombro, el brazo, etc.
2.- Usa peticiones cortas, concretas y sencillas de entender. No le diga lo que quieres que haga en forma de pregunta o sugerencia, ya que, percibirán poca seguridad y les puedes dar pie a incumplirlas. Tampoco les des muchas instrucciones a la vez, después de una y cumplirla otra.
3.- Fija normas claras y concretas. Tienen que estar adaptadas a la edad y desarrollo del niño/a y deben ser concretas en tiempo y espacio. Por ejemplo, cuando llegues a casa el abrigo se deja en la percha o cuando termines de jugar los juguetes se recogen .
4.- Una vez dada la orden, déjales un tiempo para que la cumplan. Si no obedece se lo diremos y, le recordamos la orden con contundencia y si no la cumple le recordamos las consecuencias.
5.- Si no hace caso después de llamarle la atención. Es fundamental acompañar al niño/a y hacerle cumplir la petición y que no aprenda a salirse con la suya. Como no ha obedecido, se le dirá y se aplicara la consecuencia negativa, no me refiero a un castigo, si no la pérdida de algo que le gusta para que comprenda que los actos tienen consecuencias positivas y negativas. La próxima semana aprenderemos a elaborar una economía de fichas y os mostraré a lo que me refiero ;).
6.- Las normas deben ser coherentes, persistentes y compartidas. Una petición no puede entrar en contradicción con otra anterior o con la de otra persona que lo eduque. Y tiene que ser siempre cumplida si no caerá en la inconsistencia y perderá el respeto.
7.- No premies la desobediencia. Cuando el pequeño desobedece y se sale con la suya, estamos premiando su comportamiento. En su lugar debemos prestar más atención cuando se porta bien y reforzarlo
8.- Elogia al niño/a cuando cumple las normas. Intenta cambiar tu foco de atención y, en vez, de estar tan pendiente de lo que no cumple presta atención a lo que sí y muestrale tu satisfacción
9.- Utiliza alternativas al no. Si siempre le decimos lo que no puede hacer, acabará ignorando ese no y retará hasta conseguirlo, ya que, aún no sabe encontrar sus propias opciones. Intenta aportarle nuevas conductas, como “no puedes jugar con la pelota en casa, pero puedes jugar en la terraza”
10.- En resumen, mantente firme, pero escucha al pequeño y, se paciente y comprensivo.
¿Qué te ha parecido esta entrada? ¿Te es últil para complementar la educación de tu hijo/a? Si la respuesta es SÍ compártela para que llegue a todos los padres posibles!
Un abrazo y hasta la próxima semana
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