Vaginismo

El pasado sábado asistí a un seminario sobre nuevos avances y tratamiento de uno de los trastornos sexuales más desconocidos:  el vaginismo
El vaginismo se produce debido a una contracción involuntaria e inconsciente de los músculos del suelo pélvico que rodean la vagina, los músculos pubococcígeos, provocando un cierre total o parcial de ésta y causando dolor muy agudo, ardor o intensa incomodidad en las relaciones sexuales, generando la imposibilidad de lograr el coito

Sin tratamiento, el problema tiende a la generalización y surge el mismo problema al intentar insertar un tampón o ante una exploración ginecológica. Se trata de una afección poco común y las mujeres que padecen vaginismo pueden gozar de una sexualidad satisfactoria empleando juegos sexuales y lograr alcanzar el orgasmo sin la penetración, ya que, esta disfunción no está relacionada con el problema.

Tipos de vaginismo
Vaginismo primario: Se produce cuando una mujer nunca ha tenido la capacidad de tener actividad sexual sin dolor debido a esta contracción muscular. Algunas mujeres con vaginismo primario no son capaces de usar tampones y/o completar revisiones ginecológicas. Muchas parejas no pueden consumar su relación debido a este trastorno. 
Vaginismo secundario: En este tipo el vaginismo aparece más tarde en la vida, incluso después de muchos años de coito placentero. Este tipo de condición, conocido como vaginismo secundario, es usualmente precipitado por un padecimiento médico, evento traumático, parto, cirugía o cambio de vida (menopausia).

¿Qué lo causa?
Podemos encontrar diversas causas precipitantes, que incluyen:
— Un trauma o abuso sexual pasado

Factores psicológicos

Modelado paterno o del entorno

— Una respuesta que se condiciona debido al dolor físico

Relaciones sexuales bruscas o desagradables
Tratamiento
El vaginismo es tratable con un índice de éxito que oscila entre el 75% y el 100% por lo que, la cura del vaginismo es el resultado normal del tratamiento.

El tratamiento exitoso del vaginismo es el cognitivo-conductual, no necesita de medicamentos, cirugía, hipnosis, ni alguna otra compleja técnica invasiva.

La búsqueda de un psicólogo especializado en estos temas, cómo es mi caso, hará que siguiendo el programa planteado, el coito será libre de dolor y placentero. Tener un sexo completo y sin dolor es alcanzable para ti como para la mayoría de las parejas.

Si necesitas más información, no dudes en contactar conmigo, puedes hacerlo mandando un correo electrónico a psicoeducavlc@gmail.com o en el teléfono 645962654.

Hasta la próxima semana!

2 comentarios
  1. Estimada Amparo: Soy médico internista. Quería comentar que había leído bastante sobre este problema, que a veces sólo se da una vez o muy esporádicamente. Había leído una técnica. Una vez cuando era más joven, en una relación sexual con una chica ésta sufrió vaginismo… entonces apliqué la técnica que había leído: frotar e introducir un poco uno de mis dedos sobre su esfínter anal ¡y automáticamente la vagina se relajó! Ignoro si tenías conocimiento de ésto, pero lo cierto es que en mi caso funcionó. Es posible que al actuar sobre un esfínter tan próximo se produzca algún reflejo sobre los músculos contractores de la vagina. Sé que en algunos países asiáticos (como Tailandia) enseñan a las jóvenes a contraer los músculos pubo-coxígeos como un ejercicio más. El objetivo final es conseguir (situadas arriba) retener el miembro viril en erección durante horas.

    1. Muchas gracias por tu testimonio, imagino que a nivel médico también se puede tratar, yo he intentado exponer el tratamiento psicológico en el que la persona va aprendiendo a superar su trastorno de forma más autónoma. Un abrazo y gracias por tu aportación

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