¿Sabes cuál es tu segundo cerebro?

¿Cuántos cerebros tenemos? Si respondes que uno, tienes razón. Ahora bien, en nuestro cuerpo tenemos una red de neuronas tan extensa que algunos científicos la llaman “el segundo cerebro”. Se trata de uno de los sistemas nerviosos que tiene nuestro cuerpo: el sistema nervioso entérico (SNE), y no se encuentra en la cabeza, sino principalmente en el vientre.

¿Qué pasa en el Sístema Nervioso Entérico o «Segundo Cerebro?

El sistema nervioso entérico o “segundo cerebro” se encuentra situado en nuestros intestinos, y está compuesto por 100 millones de neuronas. La revista Scientific American analiza el curioso funcionamiento de esta red neuronal, gracias a la que “sentimos” ciertas emociones en la tripa, y también gracias a la que nuestro organismo hace la digestión sin contar con la ayuda del cerebro principal. En la revista se analizan asimismo los resultados de las últimas investigaciones al respecto, que señalan que el segundo cerebro estaría relacionado con diversas enfermedades, como el autismo o la osteoporosis. El estudio del segundo cerebro ha dado lugar, en las últimas dos décadas, a una rama de investigación conocida como neurogastroenterología. La importancia de conocer a fondo el sistema nervioso entérico radicaría en que éste se encarga de que las funciones digestivas mantengan un funcionamiento coordinado e integrado.
 
Aunque el SNE parece funcionar de forma independiente del cerebro, estos dos centros nerviosos están en comunicación constante. Por mencionar un caso, el SNE contribuye a regular las hormonas que le dicen al cerebro cuándo comer y cuánto. Las células nerviosas del SNE le avisan al cerebro cuando hemos comido suficiente y quizás nos provoquen náuseas si hemos comido demasiado.
 
Esta charla TED del científico Heribert Watzke te ayudará a entenderlo mejor 

https://www.ted.com/talks/heribert_watzke_the_brain_in_your_gut?language=es

Comunicación cerebro – estómago

Antes de leer este artículo puedes estar imaginándote que existe alguna relación entre el aparato digestivo y el cerebro. Tal vez hayas notado que ciertos alimentos parecen levantarle el ánimo. Las investigaciones indican que el SNE le envía “señales de felicidad” al cerebro, lo cual genera una reacción en cadena que hace que te sientas mejor. Esto explica por qué se nos antoja comer algo rico cuando estamos estresados. Algunos científicos están estudiando la posibilidad de estimular artificialmente el SNE para tratar la depresión.
 
Otro ejemplo de la comunicación entre el cerebro y el aparato digestivo es la sensación de tener un nudo en el estómago. Esta sensación puede deberse a que el SNE desvía la sangre del estómago cuando el cerebro sufre tensión o estrés. También podemos sentir náuseas, ya que, en situaciones de estrés, el cerebro activa el SNE para que cambie las contracciones normales del intestino.
Aunque al sistema nervioso entérico se le llama “segundo cerebro”, no piensa ni decide por nosotros, es decir, no es realmente un cerebro. No puede componer canciones ni hacer el balance de una cuenta bancaria o las tareas escolares. Sin embargo, los científicos siguen asombrados por la complejidad de este maravilloso sistema, del cual quizás solo se conoce una ínfima parte. Así que, la próxima vez que vayas a comer algo, piensa por un instante en todo el proceso de supervisión, análisis de datos, coordinación y comunicación que está a punto de comenzar en tu aparato digestivo.

¿Influyen nuestros estados emocionales en las enfermedades gastrointestinales?

Desde las mariposas que se sienten en el estómago cuando nos enamoramos, hasta el dolor de estómago que percibimos cuando estamos nerviosos por algo, las emociones están íntimamente relacionadas con nuestro aparato digestivo. Es, por esta razón, que los padecimientos gastrointestinales suelen relacionarse con nuestro estilo de vida; la forma en que nos alimentamos, la actividad física e incluso nuestro estado de ánimo y el estrés pueden influir en el desarrollo de algunas de estas enfermedades.
Desde el punto de vista biológico, el aparato digestivo está controlado tanto por el sistema nervioso, como por algunas hormonas cerebrales, lo que implica que muchos de los signos y síntomas de enfermedades gastrointestinales estén mediados por alteraciones en estos sistemas. Por otro lado, el sistema inmunológico también se puede ver afectado por el estrés, lo que a su vez compromete al aparato digestivo a través de la infección y la inflamación.
 
Dentro de las enfermedades que se encuentran estrechamente relacionadas con el estrés se encuentran: la gastritis, las úlceras, la colitis, el síndrome de colon irritable, el reflujo gastro-esofágico y el estreñimiento.
 
Esta conferencia del Profesor y Neuropsicólogo Raúl Espert, en la que tuve el placer de asistir, te va a ayudar a entenderlo mejor.

https://vimeo.com/153375004

 
¿Sabias que tenían una relación tan estrecha los trastornos emocionales y nuestro aparato digestivo? ¿Conocías la existencia del «segundo cerebro»?
 
Hasta el próximo día!
 
 
2 comentarios
  1. ES UNA MARAVILLOSA ALTERNATIVA DEL CONOCIMIENTO, MUY NECESARIO PARA ENTENDERNOS MEJOR EN NUESTRO MUNDO INTERIOR. SI PODEMOS ENTENDER A NUESTRO CUERPO, CUANDO HABLA, TAMBIÉN ENTENDEREMOS MEJOR CADA MENSAJE QUE NOS ENVÍA PARA SER DIGERIDO CON UTILIDAD PARA LA SALUD. SIEMPRE HEMOS CONSIDERADO QUE NUESTROS INTESTINOS HABLAN, PERO AÚN NO ENTENDEMOS EL IDIOMA EN QUE LO HACE. Y ESTE ES EL VERDADERO PROBLEMA. QUIZÁS NUESTRO CEREBRO SÍ LO ENTIENDA,–PARA SU COTIDIANA COMUNICACIÓN,—-PERO, POR QUÉ SI NUESTRO CEREBRO LO ENTIENDE TAN BIEN NO NOS LO HACE TRADUCIR CON MAYOR FACILIDAD A NOSOTROS,—-ES POSIBLE QUE SÍ LO HAGA, PERO NOSOTROS NO LO ESCUCHAMOS, O TAPAMOS NUESTROS OÍDOS PARA NO ESCUCHAR LO QUE NOS IMPONGA RESPONSABILIDAD.

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