¿Por qué los niños no tienen que usar Whatsapp?

¿Tú también piensas que los niños empiezan demasiado pronto con tener un móvil y acceder a numerosas aplicaciones?
Los niños acceden cada vez más pronto a un smartphone, también a aplicaciones como WhatsApp. Y conviene saber todo lo que eso implica.
 
Actualmente, los niños menores de 13 años comienzan a utilizar un smartphone sin que sea el propio de los padres. Lo recomendable sería que solo pudieran acceder a juegos y vídeos pero no es así, ya que lo utilizan para acceder a las redes sociales y las aplicaciones de mensajería privada, como WhatsApp. Ante los casos de acoso infantil que suceden cada vez con más frecuencia, resulta comprensible que los padres deseen conocer qué es lo que hablan sus hijos y con quién.

¿Qué se comparte en Whatsapp?

El Whatsapp en sí no tiene nada de malo. El problema y el peligro está en el uso que nuestros hijos puedan darle.

WhatsApp ya no es sólo un sistema de mensajería. “Se ha convertido en una verdadera red social”, según indican todos los expertos. Los adolescentes crean grupos, agregan a sus amigos e intercambian mensajes, enlaces, fotos, vídeos y archivos de voz. Por la noche, muchos no encuentran el momento de apagar su móvil esperando ese último mensaje. De igual manera, por la mañana, lo primero que suelen hacer es encender el móvil y revisar si han llegado nuevos mensajes.

WhatsApp recibe y envía mensajes de texto a través de internet, pero eso no es lo único que hace. 
 
Para empezar hay que ir directamente a los Términos y Condiciones de la aplicación, a un sector en particular: “Usted afirma que es mayor de 16 años de edad, o menor emancipado, o posee consentimiento legal de sus padres o tutor, y es plenamente capaz y competente para entrar en los términos, las condiciones, obligaciones, afirmaciones, declaraciones y garantías establecidas en estos Términos de Servicio, y de acatar y cumplir con estos Términos de Servicio. El Servicio de WhatsApp no está destinado a niños menores de 16 años. Si usted es menor de 16 años de edad, no está autorizado a utilizar el Servicio de WhatsApp”. Por tanto, debemos tener claro que la plataforma no es apta para los niños, y hay una razón para ello.
 
Al aceptar estos términos, además, permitimos a WhatsApp acceder a nuestros mensajes, fotografías y otros archivos, herramientas del sistema e incluso al directorio telefónico. Y, por lo general —según la legislación de cada país—, los menores de 14 años no pueden autorizar a que alguien obtenga sus datos personales ni fotografías sin el consentimiento escrito de sus padres.

¿A qué edad sería conveniente usar Whatsapp?

A niños menores de 14 años, e incluso menores de 16 años, no es conveniente darle un móvil y que lo utilice con su propia SIM, tarifa de datos y aplicaciones de mensajería. A pesar de que las fronteras se diluyen con la popularización de la tecnología, existen demasiados peligros a los que se exponen los menores. Cualquier amigo o familiar podría hablarles a través de WhatsApp y acosarles sin que los padres se enterasen, algo que cada vez es más frecuente.
Cuando los hijos tienen 13 o 14 años, es muy complicado controlar los mensajes que envían, lo que favorece qu puedan cometer errores de los que arrepentirse después.

Por todo esto, en Córdoba han creado una aplicación para móviles y tablets, Talkyds, cuyo objetivo es el uso responsable de la tecnología por parte de los niños y la tranquilidad de los padres.

Lo bueno que posee esta aplicación es que un menor no puede registrarse sin el consentimiento de los padres. Además, los padres pueden monitorizar la actividad de sus hijos y detectar si hay riesgo de cyberacoso.

Otra de sus características es el gestor de contactos, que permite que los padres sean los únicos que puedan aceptar solicitudes de amistad y evitar que se agreguen a desconocidos, ya que, según datos del Ministerio del Interior, “un tercio de los contactos que tienen los menores son desconocidos”.

¿Que puedes hacer como padre/madre?

Evitar que tengan móvil propio y con datos antes de los 15 años. Antes de esa edad no son lo suficientemente maduros.
 
Actuar como si sus conversaciones fueran públicas y sus fotografías fueran a ser vistas por terceros a los que no conocen de nada, y como si la información que allí vuelcan fuera a salir del entorno meramente privado. 
 
Informar a sus hijos de lo que supone enviar una foto que atente contra su dignidad o la de otros menores. No estamos exagerando, los jóvenes han de mentalizarse y aprender a diferenciar entre lo que es broma y lo que ya es delito.
 
Infórmate de los intereses de tu hijo. Son niños que dominan a la perfección la tecnología, pero no dejan de ser eso, niños. No huelen los peligros que les acechan. 
 
Espero que este artículo os haya abierto los ojos ante la situación preocupante sobre el uso no controlado del Whatsapp en nuestros hijos.

Cuéntanos alguna experiencia vivida de primera mano para mentalizar a otros padres de la necesidad de controlar todo esto.

Hasta la próxima semana!!!

 
 

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