Mitos sobre el estrés

Estamos hartos de escuchar la palabra estrés y es uno de los problemas más acuciantes
que tenemos en la actualidad. Normalmente nos produce
temor y desagrado, es como un “monstruo” actual que nos persigue
constantemente. Pero, ¿Realmente
es tan malo como lo pintan?
 Las consecuencias que produce si se
convierte en un estado crónico son nefastas para nuestro equilibrio psicológico
y físico pero en dosis bajas es beneficiosos para nosotros.
El
estrés no aparece por sorpresa, no es un ser malvado que aparece de pronto para
atacarnos. Realmente comenzamos a percibir
señales, sutiles al principio, y luego cada vez más indiscutibles como falta de
concentración, tensión muscular, cambios de humor, dificultad para conciliar el
sueño, y pudiendo llegar incluso a la depresión. Por todo esto, es importante que estemos “alerta” con
nuestro cuerpo,  y nuestras emociones,
para así detectar cualquier perturbación que pueda indicar que algo no va bien
y poder tomar las medidas necesarias lo antes posible.
Mitos
sobre el estrés
Hay una serie de mitos en torno al estrés, descartarlos nos
permite detectar la presencia de problemas y prepararnos para a continuación tomar
medidas para atacarlo. Reflexionemos sobre estos mitos.
Mito 1: A todos nos afecta el estrés por
igual
Esto está
totalmente fuera de la realidad, algo que le resulta altamente estresante a una
persona puede no serlo para otra. Una vez más, lo realmente importante es cómo actuamos
ante los factores estresantes que nos acontecen en nuestras vidas. Además, las
personas que sufren estrés pueden aprender mejores formas de manejarlo y sufrir
menos.
Mito 2: El estrés es
negativo siempre.

Según este planteamiento, no tener nunca estrés haría que una persona se
sintiera sana y feliz siempre. Pero esto no es así, el estrés es perjudicial
cuando es excesivo en cuanto a intensidad y/o tiempo, pero es imprescindible
que haya algo de estrés en nuestras vidas, pues de lo contrario serían simples,
vacías y monótonas. Un nivel adecuado y controlado de estrés nos mantiene
activos, nos motiva y nos lleva a hacer cosas y a sentirnos bien.
Pero el problema fundamental no es el
nivel de estrés que hay en nuestras vidas, sino cómo lo manejamos. Si manejas correctamente
las situaciones estresantes que se te presentan, te sentirás a gusto y tendrás
una mayor sensación de autoeficacia y de autoestima. Si no las manejas
adecuadamente y te sientes invadido o superado por ellas, entonces es cuando
empezarás a sentirte mal y a tener problemas o síntomas estresantes.
Mito 3. Somos unas víctimas frente al
estrés
Aunque parezca absurdo, esta visión
tiene ciertos beneficios: hacer un
drama que nos permita sentirnos víctimas y parecerlo ante los demás, puede estimular
lástima y conseguir que los demás estén más pendientes de nosotros, evadiendo de
esta forma nuestra responsabilidad. Pero esto tiene sus inconvenientes, al
mostrarnos así, perdemos nuestro poder personal y nos autoengañamos a nosotros
mismos sacando nuestro papel de víctima. Debemos esforzarnos y aprender
técnicas que nos enseñen a controlar el estrés antes de que esté nos invada.
Mito 4: No puede existir estrés sin síntomas
Es cierto que las
primeras fases del estrés cursan de forma asintomática pero, esto no significa
que no exista. Los síntomas físicos como el agotamiento, el cansancio o los
problemas gastrointestinales o dermatológicos se manifiestan más tarde, cuando
el estrés ya lleva instaurado en nosotros meses o incluso años. Lo ideal es que
estemos atentos a los síntomas psicológicos a nivel de pensamientos y emociones
como pueden ser la irritabilidad, la ansiedad, pensamientos negativos,
nerviosismo, etc.
Mito 5: Las estrategias tradicionales para reducir
el estrés son las que mejor funcionan.
Es cierto que las estrategias tradicionales de manejo del estrés
funcionan muy bien y son reconocidas por numerosos estudios pero actualmente
podemos compaginarlas con algunas técnicas más actuales como el yoga,
mindfulness o atención plena, la relajación, etc, que pueden ser buenas
coadyudantes para disminuir nuestro nivel de estrés y permitirnos llevar una
vida más tranquila y saludable.
¿Y tu que piensas sobre el estrés? ¿Creías en algunos de estos
mitos?
Nos vemos la próxima semana!!
3 comentarios
  1. Hola Amparo me gusto mucho tu trabajo sobre mentiras que se tornan verdaderas.Es cierto un grado de estres tolerable es necesario para la vida misma .Esta semana presento en una mesa redonda un trabajo sobre el estres y la familia, es en un congreso y formo parte de un grupodde estudios e investiogacion sobre Grupo.Familia y Pareja.Gracias por tu trabajo.

  2. Me ha gustado el artículo. Es cierto que a cada uno le afecta el estrés de forma diferente. Hay personas que enseguida se atabalan y con cualquier cosa se estresan, mientras que otras saben mantener la calma y manejar el estrés en la misma situación.
    Un saludo Amparo.

    Manuel

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