«De perruco… ¡a perruco!» un juego para mejorar la inteligencia emocional

juego Perruco

Nuestra entrada de hoy va dedicada a un juego que nos ha encantado por lo divertido que es y por la enseñanza que aporta. Vamos a ver “De Perruco a Perruco”, un juego donde las emociones son las protagonistas y nos ayudarán a entrenar y mejorar la inteligencia emocional, tanto la nuestra como la de los más pequeños de la casa, ya que aunque se presenta principalmente en un formato infantil, lo cierto es que su uso está diseñado tanto para niños como para adultos. Una forma amena de tratar un tema tan importante como este bien merece una entrada para presentarlo. Vamos a conocer a continuación este material, que esperemos que os guste tanto como a nosotras.

Introducción

Desde nuestro centro, siempre defendemos que la inteligencia emocional es una gran herramienta para saber manejar y afrontar los diferentes sucesos y situaciones de la vida y, por consiguiente, sentirnos mejor. La gestión de las emociones es básica en nuestro día a día, más sin embargo, algo tan importante no se enseña en los colegios.

Saber reconocer lo que sentimos, por qué lo sentimos y cómo manejarlo nos ayuda y facilita la vida, ya que cada cosa que hacemos y pensamos nos genera alguna emoción. Nunca es tarde para aprender, no obstante un gran momento es la niñez, pero ¿cómo lo hacemos? Hoy vamos a ver un juego que va a ayudar a los más pequeños, a conocer y aprender las emociones básicas, de forma divertida y amena.

El juego

“De perruco… ¡a perruco!” es un material, que se presenta colorido y atractivo para los menores. Está indicado a partir de 4 años, aunque también pueden jugar los adultos, ya que no tiene edad final de recomendación. Consta de un tablero con casillas enumeradas y con diferentes imágenes que emulan una emoción; un dado y cuatro fichas de diferente color, que representan a cada jugador, además de una baraja de cartas en las que se nombra una emoción.

tablero y fichas

Nuestro protagonista, Perruco, es un perro blanco que al ir pasando por cada casilla que nos toque cuando tiremos el dado, iremos viendo diferentes emociones, pues este juego propone varias maneras diferentes de utilización, detalladas en el interior.

“De perruco… ¡a perruco!”, a través de las cartas de la baraja,  propone una clasificación de 12 familias de emociones y cada una de ellas, con 5 niveles distintos de intensidad, para poder mostrar de manera fácil, los diferentes matices y riqueza que alberga cada familia de emociones.

Las 12 familias representadas en 5 niveles de intensidad diferentes son:

  • Familia de la Sorpresa
  • Familia de la Seguridad
  • Familia del Amor
  • Familia de la Curiosidad
  • Familia del Orgullo
  • Familia del Miedo
  • Familia de la Ira
  • Familia del Asco
  • Familia de la Culpa
  • Familia de la Tristeza
  • Familia de la Vergüenza

tablero del juego

Objetivos del juego

Uno de los grandes objetivos de este material es dotar al menor de un vocabulario emocional más extenso, para que aprendan, conozcan y reconozcan diferentes estados emocionales y, con ello, mejoren también algo tan importante como su expresión emocional, haciéndolo de forma más rica y precisa.

Además, en su página web, nos facilitan un descargable con la definición de cada una de las emociones. Del mismo modo, en la web proponen actividades que pueden desarrollarse en el aula e información para sacarle más partido a este juego. Como veis, es un material muy completo, útil y, sobre todo, divertido para los niños.

cartas de las emociones

Los autores y creadores de este material, se inspiran en gran medida, en las clasificaciones e ideas de Begoña Ibarrola, Roberto aguado, Eduard Punset, Rafael Bisquerra, etc.

Ahora que estamos en verano y los pequeños tienen más tiempo libre, este juego puede ser una gran propuesta para que se diviertan aprendiendo algo que les va a acompañar toda la vida, las emociones y, con ello, también consigan entrenar su inteligencia emocional. Te animamos a conocerlo y, por qué no, a que juguemos con los peques de la casa y comprobemos nuestros conocimientos y manejo de las emociones, que nos genera tanto el día a día, como hechos puntuales más significativos.

Como hemos apuntado en otras entradas de este blog, compartir buenos momentos en familia es sumamente importante y éste, además de una propuesta divertida, es didáctica.

¡A divertirnos en familia!

Hasta la próxima semana!!!

 

 

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