¿Los psicólogos vamos al psicólogo?

psicologa en terapia

¿Crees que los psicólogos no tenemos problemas emocionales? ¿Eres de los que piensa que por que sabemos las herramientas y las enseñamos, los psicólogos no nos enfadamos nunca?

Si piensas que los psicólogos somos indestructibles y no tenemos problemas emocionales estás muy equivocado. Los psicólogos somos personas y, como tal, en muchas ocasiones, nos derrumbamos, tenemos ansiedad, tristeza, miedos e incluso, nos enfadamos. 
 
Yo en mi vida he pasado por algunas épocas en las que he necesitado la ayuda de algún compañero de profesión, ya que, cuando te encuentras inmerso en una mala época, ves las cosas de forma tan subjetiva y emocional que, a pesar, de saber que recursos tendrías que utilizar, te ves incapaz de ponerlos en práctica sin una guía. 
 
En mi trayectoria como psicóloga, he ayudado a varios compañeros a pasar por las malas rachas que estaban pasando. Me han permitido caminar junto a ellos para manejar su ansiedad, miedos, duelos, etc y de esta experiencia ambos, hemos obtenido más capacidades para seguir desempeñando nuestro trabajo mejor, ya que, cuando vives las cosas eres más capaz de empatizar con otro ser humano que está pasando por lo mismo. 
terapia de psicologos
Creo que pasar por etapas complicadas y superarlas a todas las personas nos hace más fuertes pero en nuestro caso, además, nos hace mejores profesionales. 
 
Hoy os traigo el testimonio de una de estas personas, su testimonio explica a la perfección la importancia que tiene buscar ayuda psicológica siendo psicólogo. 

Testimonio de Francisco

A veces, la vida se complica. Hace varios años, y motivado por una cascada de circunstancias, me empezaron a fallar las fuerzas, entré en un estado de desmotivación y falta de ilusión para realizar hasta la tarea más cotidiana. Cualquier actividad me requería un esfuerzo extraordinario. Soy psicólogo, y mi trabajo siempre ha consistido en prestar ayuda a otras personas en diferentes situaciones de crisis, alteraciones del estado de ánimo y proporcionar medios de afrontar, de la mejor forma posible, las distintas situaciones que pueden mermar nuestra salud mental. Y sin embargo, mis conocimientos y experiencia no pudieron evitar la fatiga psíquica que experimenté, y que en su momento fue descrita como depresión.
 
La ayuda de un compañero de profesión,  de un psiquiatra, junto con una red social cercana, pudieron hacer que después de dos años volviera, paulatinamente, más ilusión por hacer las actividades de siempre e incluso retomar mi actividad profesional. Pero la vida se volvió a complicar. En el transcurso de los últimos meses de mi recuperación conocí a una mujer. Después de unos meses de compartir momentos, y aunque no se pudiera decir que tuvimos una relación sentimental, sino mas bien de amistad y amplia complicidad, albergué expectativas de que, con el tiempo, pudiéramos consolidar una relación afectiva. No obstante, todo se resolvió y finalizó de forma abrupta, sin un tiempo para explicaciones, sin una conclusión de la relación que no diera paso al dolor emocional y que volvió a dejarme en un estado apatía y de pérdida de ilusión. Aunque seguí con mi habitual actividad, no era más que una rutina anodina y carente de sentido, por la sensación continua de haber perdido una relación altamente satisfactoria para mi.
psicologo yendo al psicologo
Decidí que volvía a precisar la ayuda de un profesional de la psicología pues, es evidente que, al igual que solicitamos la ayuda de otras personas para los mas diversos menesteres (buscar un asesor fiscal, buscar abogado para un tema legal, buscar consejo médico para una dolencia física…), el afrontar las propias dificultades de la vida que pueden afectarnos en nuestro bienestar emocional requiere del asesoramiento de psicólogos o psicólogas, independientemente de nuestro estatus, cualificación profesional o experiencias pasadas.
 
Encontrar a Amparo Calandín, como psicóloga profesional y de competencia demostrada, que ha realizado un acompañamiento terapéutico en mi proceso de profundo malestar psicológico por una relación frustrada, ha supuesto un antes y un después en mi mejoría personal. Y, aunque ha habido momentos en los que no vislumbraba como salir del estado de gran desesperanza que me embargaba, su habilidad para  escuchar, respetar los tiempos, reconducir y mostrar recursos psicológicos a poner en práctica, han ido haciendo que, con gran paciencia, no tomara decisiones equivocadas. A fecha de hoy, en los cada vez menos días grises que aparecen, siempre encuentro en las oportunas orientaciones de Amparo el ánimo para continuar.
 
Creo que nunca tendré las suficientes palabras para agradecer toda la inestimable ayuda que me ha prestado.

Como ves, los psicólogos también tenemos problemas emocionales y pasamos por diversos momentos en la vida como cualquier persona. Aunque conozcamos las herramientas para superarlo, siempre se necesita de un profesional que te marque el camino a seguir.

Espero que os haya parecido interesante este testimonio.

Hasta la próxima semana!!!!

 

 

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