La sorprendente verdad acerca del TOC

Hoy volvemos con testimonios de personas como tu y como yo, 100% reales que han pasado en algún momento de su vida por algún problema de salud mental. Hoy comparto con vosotros el testimonio de una persona muy especial para mi, es una persona que está luchando día tras día con un TOC y que ha hecho grandes esfuerzos por seguir adelante. 
 
El TOC es un trastorno de ansiedad más limitante de lo que podemos imaginar, son personas que sufren mucho y que invierten cantidades de tiempo brutales pensando en su miedo o realizando sus compulsiones. Además, tienen que lidiar con la incomprensión de los demás, es un trastorno en el que muy pocas personas son capaces de empatizar, los etiquetan como «bichos raros» y ven muy sencilla la solución y esto a las personas que lo padecen les hace sentirse peor aún, ya que, claro que la solución es dejar de repetir, ordenar, tirar cosas, etc, pero eso es fácil para alguien que no tiene este trastorno pero para ellos no, solo les hace sentirse más presionados
 
Sin más preámbulo, vamos a leer este escrito que os va a ayudar a entender que es un Trastorno Obsesivo-compulsivo mucho mejor. 

Marc

 
Respira hondo. Imagina que estás en un zoológico, mirando el recinto de los leones. Te acercas a la valla para ver mejor, resbalas, caes dentro, te incorporas y ves que tienes delante a una fla de leones mirándote. ¿Qué pasa por tu mente? ¿Cómo se pone tu corazón? ¿Y tu boca? ¿Te sudan las manos? ¿Cuáles son tus impulsos? Este infierno es por el que paso desde hace años todos los días (y a veces varias veces). 
 
Os presento al TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo). Nunca he sabido cuando empezó. Ni si es heredado o educacional. Mirando hacia atrás descubro manías que en su día no les prestaba atención, eran tonterías, juegos de niño. Pero hace unos años me di cuenta de que no podía acostarme tranquilo porque la ropa estaba mal plegada y me levanté varias veces a plegarla “correctamente”; empecé a lavarme las manos varias veces porque quedaban restos de jabón; tocaba una y otra vez una pieza en la guitarra porque tenía que salir perfecta incluso habiéndome generado una tendinitis, dejé de tomar determinados alimentos porque no eran “saludables” y así, fui coleccionando cada vez más manías hasta llegar al punto de no poder hacer prácticamente nada cotidiano porque todo lo que hacía me generaba un nuevo ritual y horas de trabajo. 

¿Cómo se vive con un TOC? 

No se vive. Créeme cuando te digo que cualquier tarea simple y normal se convierte en un inferno. Leer, limpiar la casa, poner una lavadora, ducharme, comer, trabajar, salir por la calle se volvían trabajos titánicos e interminables debido a la ansiedad que me generaba no cumplir con los rituales asociados a ellas. Podía acostarme a las 4:00 ó 5:00 de la mañana ritualizando y me levantarme a las 8:00 para poder llegar a las 10:00 al trabajo o incluso llegar tarde. En algunas ocasiones llegué a juntar la noche con el día sin ser capaz de poder parar mis compulsiones. Dejé de trabajar, dejé de tener vida social, perdí amigos, pareja e incluso peligró mi vida por mi falta de alimentación.
 
En el barrio me miraban mal, incluso familiares y amigos me rechazaron. Y aún teniendo una incapacidad vital tan grande no contaba a nadie lo que me pasaba. Un gran error, lo reconozco, pero la vergüenza era (o es porque de echo no pongo mi nombre en este artículo) tan fuerte que no tenía fuerzas para abrirme a nadie. Llegué tropezarme con profesionales que sólo me daban multitud de pastillas y me decían que volviera en dos meses o que sólo tenía que dejar de hacer las cosas (¡Vaya! ¡Has dado con la clave!). 
Es un trastorno muy poco conocido y asociado a la “locura” (no me gusta usar este término con nadie). La gente, la mayoría por ignorancia, suele catalogar de locos a los que tenemos este problema y esto hace que aún seamos menos capaces de hablar del problema con lo cual sigue y sigue creciendo. Creo que lo peor de todo es que una persona con TOC es totalmente consciente de lo que hace (o deja de hacer) en cada momento. Mi mente no descansa nunca e incluso cuando está bien piensa en que no puede ser y genera un nuevo ritual. Hay muchos tipos de TOC, comprobación, limpieza, acumulación, etc. Pero al final todos son el mismo problema, aunque por desgracia hay algunos más “admitidos” que otros, pero tiene el mismo problema quien comprueba la luz 25 veces, quien limpia 14 veces la cocina o quien no la limpia nunca. 
 
Somos un 2’5% de la población española con TOC (diagnosticados) y aunque los avances son grandes, es complicado tratarse de este problema. No porque no haya profesionales sino porque no estamos apoyados ni reconocidos por nadie, no teniendo ningún tipo de ayuda aun siendo una de las 7 enfermedades mas incapacitantes que hay. La seguridad social no trata la raíz, sólo prescriben pastillas y acudir a una terapia es la pescadilla que se muerde la cola, si no trabajas no tienes dinero, si no estás bien no trabajas. 
 
Por otro lado, hay que saber distinguir entre manías, que todo el mundo tiene y TOC, ya que se está frivolizando bastante sobre el tema. Podemos tener costumbres peculiares, tender los calcetines por pares, comprobar las llaves del gas o el cerrojo de la puerta cuando sales de casa, etc. Pero si estando en el coche eres capaz de volver a casa a comprobarlo, yo de ti buscaría ayuda. 
 
Por suerte, actualmente se está empezando a visualizar más el TOC en nuestra sociedad, pero aún queda mucho trabajo por hacer hasta conseguir que igual que si te rompes una pierna vas al traumatólogo podamos decir con normalidad: -Tengo TOC, voy a pedir cita.- Muchas personas creen que ir al psicólogo es estar loco (otra vez esta palabra), pero os digo, igual si vas no te vuelves. 
 
Personalmente cada vez hablo con más normalidad y sin vergüenza sobre el TOC, de echo escribir esto es un paso muy importante en mi proceso, quizá un día sea capaz de escribir mi nombre, pero ahora mismo me están mirando los leones mientras escribo. Cuando tienes TOC el término “no puedo” cobra un sentido diferente, es saber que sólo tienes que apagar la luz una vez pero estás dándole sin parar arriba y abajo, arriba y abajo. Te machaca la culpabilidad al pensar que los demás están sufriendo y pagando las consecuencias de tu problema. Y es lógico porque no tienen ni idea de lo qué supone para ti cualquier tarea. Las pocas veces que he sido capaz de hablar con gente no llegan a entender qué es lo que me pasa, porque además, físicamente estoy en perfecto estado (aunque llegué a no estarlo). 
 
Por mi cabeza pasaba de todo: -¿No me voy a curar nunca?- -¿Tengo que aprender a vivir con ésto?- -¿Ésto es vivir?- Mi frustración crecía tras ir de terapeuta en terapeuta y no conseguir nada hasta un día en el que decidí que o me moría o salía de ya y como por magia encontré a una persona que literalmente me salvó la vida y durante un tiempo hice una vida normal. Encontré trabajo, pareja, casa y recobré esa vida social que perdí. 
 
Al tiempo volví a recaer, y fue mucho más duro porque ya sabía donde me volvía a meter, y así, poco a poco, iba perdiendo las ganas de luchar hasta otra vez casi como por magia encontré (si me oye la psicóloga hablar de magia me suspende el examen jajajaja), a otra persona (para la que escribo este artículo). 
 
Uno me salvó la vida y la otra me la está devolviendo. Mis progresos han sido impresionantes, no sólo a nivel TOC sino a otros niveles de mi vida en el que he aprendido a respetarme, quererme, no sentirme culpable, poner límites, disfrutar de la vida y sus placeres… El trabajo ha sido muy duro, aún me queda igual de duro y aquí, ahora, me surge esta pregunta: ¿Se sale de ésto? Por supuesto, he salido 2 veces y ya sabéis… a la tercera…
 
¿Qué os parece vivir en un TOC? ¿Has pasado por esta situación o estas en ella? Nos encantaría que nos contaras tu testimonio, ya que, estamos seguros de que podrás ayudar a otras personas. Si quieres hablar con la persona que ha escrito este artículo manda un correo electrónico aquí y os pondremos en contacto. 
 
Si estás luchando contra el TOC y necesitas una ayudita de motivación, te recomendamos este vídeo de la web Cura del TOC.
 
Hasta el próximo día!!
 
 
2 comentarios
  1. Si padecer una enfermedad es chungo, tener que "justificarla" ante los demas debe ser un calvario. Obviamente el que no la padece no la entiende, pero cuanto cambiarian las cosas SOLO con que fueramos un poco empaticos. Creeme que, de la misma forma que enciendes 10 veces la luz (o la apagas)cuando entras en una habitacion, si yo pudiera te echaria 10 cables para que salieras de ahí . Animo amigo….y por cierto, la vergüenza la han de tener los delincuentes, tu no lo eres.

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