BYE BYE 2012…HOLA 2013

Hoy es el último día del año y cuando llega este día, se renuevan las expectativas, los deseos y los sueños. Hay un pensamiento y una creencia generalizados de que, como por arte de magia, en la exacta media noche del 31 de Diciembre, se produce un click y todo cambia según nuestras aspiraciones.
Tenemos que entender que, por más que lo deseemos, no hay magia ni milagros, y el 1 de enero todo seguirá como el día anterior. Nada cambiará por el hecho de haber comido doce uvas, o habernos puesto algo rojo. Todas esas creencias, tradicionales y con fuerte arraigo popular, no dejan de ser simples artilugios que, por sí solos, no aseguran ningún futuro afortunado.
Nuevas expectativas para el año nuevo
La vida del ser humano abarca muchas áreas: familia, pareja, vida social, laboral, estudios, deporte, diversión, descanso… nadie, absolutamente nadie, más que tú mismo sabe qué quieres y qué te da sentido en la vida. La mayoría de los logros no alcanzados en nuestro proyecto de vida tiene que ver con las falsas expectativas.

Algunas de las frases más escuchadas y dichas estos últimos días son parecidas a estas: 

-¡No veo la hora de que termine este año!
-Quiero que llegue el año nuevo para que todo cambie…

Son puras expresiones de deseo, nada más que eso. Y se las difunde porque queremos seguir creyendo que, por efecto de algún hechizo, todo cambiará para mejor, automáticamente, luego de las doce campanadas.
Lo único que cambia por efecto, no de la magia sino del convencionalismo, es el calendario. El resto dependerá de nosotros, del empeño que pongamos en la tarea de modificar las circunstancias desfavorables para convertirlas en situaciones agradables.
No perjudica a nadie aferrarse, por unos minutos, a la esperanza de que, por el simple hecho de haber cambiado de año, todo lo malo desaparece y lo bueno ocupa ese lugar. Pero sí es dañino creer en los encantamientos, en los príncipes azules y las hadas madrinas, porque no nos permite desarrollarnos como personas. Y ese desarrollo se consigue, no con suposiciones ni magias, sino con el estudio, el aprendizaje y, fundamentalmente, el trabajo.
Motivación y optimismo
El año nuevo es una época muy especial: es una época de deseos y esperanzas. Hay algo en este “click” del calendario que enciende en nosotros nuestro optimismo interno, sin importar qué tipo de personalidad somos en nuestra vida cotidiana.
Estos son algunos elementos importantes que podemos poner en funcionamiento en este nuevo año:
  • Motivación. Una persona optimista está más atenta a las señales de progreso al estar activamente buscándolas. Estar atento al progreso crea una base evidente para la automotivación. 
  • Mayor nivel de energía. El optimismo no paga los impuestos que sí pagan la duda, la indecisión y la ansiedad. No hay nada más caro en términos de energía que la ansiedad y las preocupaciones constantes.

  • Ver oportunidades más que obstáculos. Este es uno de los elementos claves de ser capaz de organizar una rutina diaria asequible con una cantidad eficaz de horas de esfuerzo. No dejarnos vencer por la frustración y el «no puedo» e interpretar las dificultades que se nos van manifestando en la vida como nuevos retos que superar.
  • Crear una sólida red de apoyo: compartir progresos y logros con otros ha demostrado ser muy beneficioso. Tiene una doble función:
Cuando irradias optimismo a los demás, ellos tienden a «sumarse a la fiesta» y devuelven ese refuerzo positivo de vuelta a ti, al mismo tiempo que se crea una «red de seguridad» que te animará en los días más difíciles haciendo que te sientas mejor.
Cuando compartes progresos, cosas buenas y las habilidades que te funcionan, obtienes una retroalimentación constructiva de los otros. Al compartir tus sentimientos, emociones y habilidades puedes aprovechar los conocimientos y estrategias de los demás ya que podrían aplicarse a tu propia situación. Así que no sólo obtienes un empujón emocional, sino que también tu experiencia mejora.

«La persona que no arriesga nada, no hace nada, no tiene nada, no es nada… Puede evitar sufrimiento y pena, pero simplemente no puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar y vivir»
¿Qué te parecen estas recomendaciones para contagiar optimismo? ¿Crees que siguiendo estos pequeños consejos podemos enfrentarnos mejor al nuevo año?
Espero que esta última entrada del año os motive y os anime a empezar el año con un espíritu más positivo…
Gracias por seguirme…FELIZ AÑO NUEVO!!!
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