Doctoralia Awards 2018 y la importancia de los halagos

Por segundo año consecutivo he tenido la gran fortuna de ser la ganadora de la V Edición de los Doctoralia Award´s 2018. Recibir este galardón es un gran honor, puesto que es otorgado principalmente por las opiniones completamente anónima de los pacientes, compañeros de profesión y usuarios de la plataforma que agradecen la información que aporta el profesional a la plataforma.

Es decir, cada uno de los 25 profesionales que hemos recibido el galardón en cada especialidad, somos elegidos tanto por nuestros pacientes como por nuestros compañeros de profesión, lo que distingue a estos premios en el ámbito de la salud. Asimismo, en la selección también se ha valorado la contribución de nosotros como expertos a la comunidad de pacientes de la plataforma, resolviendo sus dudas relacionadas con temas de salud de forma totalmente gratuita. 

Según comenta el cofundador de DoctoraliaFrederic Llordachs, el objetivo de los premios es «dar visibilidad a aquellos especialistas que ejercen su profesión de forma excelente y que están totalmente volcados en la atención de sus pacientes». En definitiva, se reconoce a los profesionales que «contribuyen a que, gracias al uso de la tecnología, la experiencia en salud del paciente sea más humana», afirma.

Pero de que quiero hablar yo hoy, pues de la importancia que tiene en nuestra vida diaria tratarnos bien y estar orgullosos de nosotros mismos y saber acoger bien y premiarnos cuando hacemos un buen trabajo.

¿Hablar bien de mi es de prepotentes o es amor propio?

Esta duda muchas personas la tienen, creen que si se felicitan o hablan bien de ellos en público los demás van a pensar que son unos creídos y creen que lo correcto es no hacerlo o peor aún…infravalorarse.

Nada más lejos de la realidad, tenemos que tener como en todo, una visión objetiva de las cosas, si soy buena en algo o me han halagado por algo normalmente es porque los demás lo creen, porque te lo mereces o has hecho un gran trabajo, entonces, créetelo y acéptalo. No lo desprestigies o lo desvalorices, ya que, así es como te vas cargando tu autoestima.

Una cosa es reconocer que hacemos cosas bien (igual que también a veces mal) y otra es que seamos unos “cracks” en todo, no tengamos ningún defecto y hagamos las cosas mejor que nadie, eso es ser prepotente y/o narcisista. La diferencia es abismal.

 4 Tips para hablar mejor de ti

¿Te hablas a ti mismo igual que a aquellos a quién quieres? ¿Le hablarías a otra persona como te hablas a ti la mayoría de las veces?

Si la respuesta a estas preguntas es NO, tenemos que mejorar esa manera que tienes de hablar contigo mismo y entrenar la autocompasión.

Estas ideas van a ayudarte:

Sé más concreto cuando hables. Deja de utilizar palabras globales y generales a la hora de hablar de tus errores, por ejemplo, “SIEMPRE me equivoco” sustitúyelo por “me he equivocado en X pero lo demás lo he hecho bien”. Si cambias tus palabras, cambiarán los resultados.

No contestes infravalorándote cuando recibas un halago. Un clásico es que te dicen un piropo o halago y respondes “tú que me ves con buenos ojos” o “no es para tanto”, la persona no te ha preguntado nada de eso, ha hecho una afirmación positiva sobre ti, no te infravalores y da las GRACIAS aunque tienes que ir entrenando que a ti también te parece que lo has hecho genial 😉 .

Habla con más frecuencia de cosas buenas. Habla con más frecuencia algo bueno de ti o que hayas conseguido. Intenta hacer pequeños comentarios positivos sobre ti cada semana. Verás cómo cada vez te sientes más cómodo y ver la reacción positiva de los demás te ayudará a darte cuenta de que se alegran y de que es lo más normal del mundo, no piensan que eres un “flipado”.

Aumenta tus halagos hacía los demás. Otra de las cosas que harán que te vayas sintiendo más agusto con el diálogo más positivo es aumentarlo. Intenta hacer más halagos a los que te rodean (siempre honestos). Por ejemplo, dile a tu madre que está buenísima la comida y no des por hecho de que ya lo sabe, dile a tu pareja que hoy está muy guapo/a o que te gusta la ropa que ha elegido para hoy, coméntale a tu compañera de trabajo algo que te haya gustado de ella/él hoy, etc. Verás cómo te sientes mejor tú, verás como ellos se sienten más felices y conseguirás un ambiente más agradable contigo mismo y con los demás.  

En definitiva, tenemos que reconocer nuestros logros y felicitarnos por haber llegado hasta allí. Respecto a mi galardón, estoy muy orgullosa de mi trabajo, cada día intento hacerlo lo mejor posible con las personas que me eligen cómo su psicóloga, intento ser amable, comprensiva, empática y coherente; intento estar constantemente actualizada con nuevas lecturas, herramientas, etc para poder ofrecerles lo último y lo mejor para que nuestro tratamiento sea lo más eficaz posible. Así que estoy orgullosa y contenta de mi misma, ahora a seguir trabajando para llegar a ser mejor!

Y tú… ¿Por qué te sientes orgulloso/a de ti mismo? ¿Cómo vas a intentar valorarte más esta semana?

Hasta el próximo día!

 

 

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