La deuda emocional

Las deudas emocionales son esas deudas inconscientes que nos marcamos y que pueden acabar arruinándonos la vida. Esta deuda, como su propio nombre indica ya nos sugiere un fenómeno muy relacionad con el paso del tiempo, ya que es difícil de saldar y nos quedamos enganchados en ellas.
Podríamos definirla como el estado afectivo que resulta cuando adquirimos un compromiso de futuro con nosotros mismos tras haber establecido un vínculo emocional con objetos de nuestra imaginación, objetos que realmente no existen en nuestra realidad presente. La emoción surge porque nosotros reaccionamos no sólo como si el objeto o la situación que deseamos existiera, sino como si nosotros mismos, también existiéramos en esas coordenadas de tiempo que no son reales porqué eso en principio no se encuentra en nuestro presente y es  imaginario. En definitiva, se produce, un compromiso vinculante entre un objeto/ situación/persona  imaginario y una persona (nosotros mismos en el futuro), cuyo vínculo en realidad, es inexistente.

¿Cómo se forma una deuda emocional?
Para que la deuda emocional se genere deben darse, al menos, estas 3 circunstancias:
1.- Una imagen o deseo sin actualmente ser real. En nuestra mente se origina la imagen de un objeto/ situación/ persona inexistente en el presente, y lo concebimos como posible y nos sitúa habitualmente en el futuro o en un momento temporal indefinido pero no actual.Como ejemplo sencillo de una imagen capaz de originar una deuda emocional, podemos aportar la fantasía de un joven (o una joven) adolescentes de llegar a ser un gran médico como su padre.
2.- Un vínculo emocional con esa imagen. Esta imagen originada en nuestra mente hace que sintamos emociones intensas. Llegamos a crear un vínculo emocional entre la imagen del objeto inexistente y nuestro futuro, que en la actualidad es inexistente. Lo que sí que es real y actual es la excitación emocional que se produce en nuestro organismo cuando imaginamos conseguir eso. En el ejemplo de la adolescente aspirante a médico, las emociones implicadas serían esas fantasías y ese deseo de llegar a ser famosa y admirada, de ganar dinero, como viviría y que cosas hará y conseguirá en su nuevo cargo. Repito que aunque el mundo imaginado es fantástico, las emociones que se sienten no lo son.
3.- Esta tercera condición es crucial, ya que, aunque se den las otras dos, la deuda emocional no se establece si no existe esta última. Nosotros, además, establecemos un compromiso voluntario con esa imagen/ situación cargada de contenido emocional. Nos comprometemos con nosotros mismos a que la realidad se aproxime lo máximo posible a este escenario próximo con el que hemos fantaseado en la actualidad. En nuestro ejemplo anterior, el enganche se produce cuando el chico o la chica aceptan convertirse en médicos, se ven ya a sí mismos en la cumbre de la fama. Este nivel de autoexigencia es necesario para que que lleguemos a pensar que nuestra meta o deseo va a cumplirse con total seguridad. 
Estas imágenes virtuales evocan emociones perfectamente reales y con efectos fisiológicos en el organismo que, además, nos incitan a comprometernos con nosotros mismos en obtener (o en rehuir), en el futuro, ese objeto/situación que nos provoca tanta emoción. Este compromiso se llama «deuda emocional». Resumiendo, es una sobrevaloración afectiva del objeto/ situación imaginado, susceptible de provocarnos comportamientos inadecuados en la actualidad  y de convertirse, a largo plazo, en una fuente de sufrimiento y de estrés crónico. 
Y os preguntaréis ¿cómo pueden ser saldadas? Las deudas emocionales, también pueden ser saldadas definitivamente, y este proceso conlleva importantes efectos terapéuticos, ya que reduce el estrés crónico y el malestar provocado por esa gran carga. Uno de los mejores bálsamos para acabar con esa deuda es el perdón y la aceptación de la realidad tal y como es, resignándonos a qué no era tan posible conseguir esa meta planteada hace tanto tiempo.
¿Tu tienes alguna deuda emocional hacia algo o alguién? Seguro que de tu experiencia podemos aprender todos!!
Hasta el próximo día!! Gracias por seguirme….

5 comentarios
  1. Muy interesante esta entrada….! Pienso que a todo hay que darle una solucion "de raiz" Si la solución esta en hablar hay que enfrentarlo y hablar….y tener la tranquiludad que por lo menos uno lo quiso resolver de corazón.Si lo que pasa es que no se pudo o algo lo impide…quiza sea que todo ocurre por una razon y por algo sera que esa persona todavia, o no tenia que oir nuestro arrepentimiento.Sentirse humilde y bueno de corazón y para adelante!.Me encanto esta entrada.Quise sequirte pero no encontre el link 🙁 Un calido saludo. http://Idolidiaglez.blogspot.com 🙂

  2. Deuda emocional, culpa, compromiso, ego roto, despojo… todas las ilusiones y prejuicios que encadenan nuestro comportamiento y creatividad hay primero que dejarlas ir, agradecerles lo que podemos haber aprendido de ellas y perdonarnos. A partir de allí avanzar agradeciendo y perdonando, que logrando la paz en el pensamiento las aguas se aclaran y cada paso es en la dirección correcta..

    PTB

  3. He podido perdonar muy malas acciones hacia mi persona, durante mi niñez. Es liberarse de una gran carga que pesa sobre la espalda. Y que lo único que hace es condicionarnos en nuestras relaciones y en muchos aspectos de la vida. De todo se aprende y de esas experiencias también. Esa fue mi vivencia. Excelente entrada! Un abrazo.

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