6 Consejos para olvidarte del Síndrome Post-vacacional

Este próximo lunes miles de personas vuelven de nuevo al trabajo tras algunos días de vacaciones que en algunos casos es de casi 1 mes. Para muchos, ha sido un periodo de descanso deseado durante el resto del año, en el que han disfrutado con sus familias y amigos de estupendos momentos y ahora parece que se le han hecho cortos.

Ya hablamos en alguna entrada del pasado año del Síndrome post-vacacional. Hoy queremos centrarnos en qué podemos hacer para que no nos invada la misma y así volver al trabajo lo mejor posible.

El regreso al trabajo después de las vacaciones puede ser motivo de depresión, ansiedad y otros síntomas de estrés que afectan a nuestra rutina laboral. Estos síntomas que reflejan un estado de ánimo que se expresa mediante un rechazo al trabajo tras este período más o menos prolongado de vacaciones se caracteriza por irritabilidad, astenia, tristeza, apatía, insomnio, dolores musculares, tensión, nauseas, taquicardias, sensación de ahogo y problemas de estómago, etc.

¿Por qué se produce?

La principal causa es el horario irregular, seguida del cambio en el ritmo diario y en los ciclos y rutinas cotidianas, cambio en las comidas y sobre todo, en nuestra actividad social y de relaciones. Si a todo esto le añadimos la vuelta a un entorno de demandas y exigencias y a un ritmo que nos hace modificar bruscamente nuestros hábitos de las últimas semanas, tenemos muchas posibilidades de ser víctimas del conocido síndrome post-vacacional. 

6 consejos para empezar con ánimo en el trabajo

-. Vuelve unos días antes. Intenta no volver de tus vacaciones justo el día antes de tu reincorporación al trabajo. Esto puede provocar que tu vuelta al entorno laboral sea demasiado brusca. Planifica tu vuelta del lugar de vacaciones manera que lo hagas al menos un par de días antes de la vuelta al trabajo, así tendrás tiempo de llegar a casa, deshacer las maletas y descansar un poco antes de tener que retomar las responsabilidades propias de tu empleo y de la vuelta a la normalidad.

 

Estar unos días en casa relajándote antes de volver al trabajo sin duda servirá de colchón en tu vuelta a la rutina diaria, haciéndola mucho más llevadera y evitando, en gran media, la aparición del síndrome de la depresión post-vacacional.

 

-. Si puedes… no te reincorpores al trabajo un lunes. La perspectiva de tener toda una semana por delante empeorará las cosas y reforzará tu posible desánimo. Tampoco es recomendable que te reincorpores a tu puesto de trabajo un viernes, ya que así, no conseguirás hacer el rodaje necesario para superar con éxito la vuelta de las vacaciones. Por eso, lo más adecuado es que te reincorpores miércoles o jueves. Así como máximo tendrás que trabajar tres días, tiempo suficiente para volver a acostumbrarte a tu entorno laboral sin tener que desesperarte por la larga semana que tienes por delante.

.- Comienza de manera gradual. El primer y segundo día empieza con calma siendo consciente de que tu rendimiento irá aumentando en un par de días. Debes integrarte en tu actividad profesional cuanto antes y si puedes, nos apoyaremos con una buena dosis de comunicación con nuestros compañeros para ponernos al día.

.- Retoma la vuelta al trabajo con una actitud positiva. Ten una actitud de reencuentro con la vida cotidiana y con tu tarea, esta es tu meta para los primeros días sin intentar alargar este proceso inútilmente.

.- Haz planes de futuro. Recuerda, que tu trabajo, además de  formar parte de tu vida y de ser uno de tus motivos de realización personal, es lo que te permite vivir y permitirte hacer planes de futuro. Por lo tanto, la vuelta al trabajo es un momento ideal para planear nuevos viajes y/o proyectos, esto hará que acudas al trabajo cada día con la certeza de que tu esfuerzo diario hará posible que esos planes se hagan realidad a medio/ largo plazo. Así que, cuando te encuentres en la recta final de tus vacaciones y esos primeros días de trabajo, siéntate sólo o con tu pareja y piensa y comenta qué cosas te gustaría hacer en tu próximo periodo vacacional. Estas ilusiones y proyectos conseguirán que vuelvas a tu puesto de trabajo más animado y con fuerzas renovadas.

 

.- Acepta que tus vacaciones han terminado. Tu esfuerzo durante el año se ha visto recompensado con unas agradables y reconfortantes vacaciones bien merecidas, pero… ¿Qué más puedes pedir? ¿Por qué debería amargarte el hecho de que tienes que volver a tu vida cotidiana y al trabajo? En lugar de pensar de esta manera, acepta el hecho de que tu periodo de descanso ha finalizado, intenta sentir y vivir la satisfacción que obtenida después de pasar unos fantásticos días de vacaciones con los tuyos y vuelve al trabajo con esa sensación, así, conseguirás realizar la vuelta a tu puesto laboral con optimismo y energía.

 

¿Tú como afrontas la vuelta de las vacaciones? ¿Eres de los que se deprimen o lo tomas con buen humor?

 

Hasta el próximo día! 

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