Cómo enfrentarse ante la pérdida de un hijo

Estos últimos días hemos vivido una experiencia muy dura con la pérdida de Julen, el pequeño que cayó a un pozo en Málaga. Todos hemos empatizado con los padres del menor y en lo dura que debe de ser esa experiencia. En nuestra consulta, tenemos varios casos en los que trabajamos con algún padre/madre o ambos, la pérdida de alguno de sus hijos y es una terapia muy dura, ya que, que la vida siga tras una pérdida de estas dimensiones es muy complicado pero como decía Queen » The Show must go on».

Los padres que pierden un hijo, viven un proceso de duelo que ayuda a la adaptación de la nueva situación y que favorece el poder restablecer el equilibrio personal y familiar destrozado por el fallecimiento y que se caracteriza por tres fases: tristeza, pérdida e integración. En caso de que el niño o adolescente estuviera enfermo y haya previsión de muerte, el duelo de los padres empieza en el momento en que se conoce esta circunstancia. Cuando el niño muere de forma repentina e inesperada, se genera un estado de shock que sumerge todo en un caos y en un estado de depresión a los seres queridos, en especial a los padres.

Consecuencias del duelo en los padres

Las consecuencias que lleva el duelo son muchas:

  • El duelo es un proceso único e irrepetible, dinámico y cambiante momento a momento y un evento variable de persona a persona y entre familias, culturas y sociedades.
  • Está relacionado con la aparición de problemas de salud: depresión; Ansiedad generalizada o crisis de angustia durante el primer año; aumento del abuso de alcohol y fármacos. Entre un 10-34 % de los dolientes desarrollan un duelo patológico.
  • Aumenta el riesgo de muerte por eventos cardíacos y suicidio.
  • Necesidad de apoyo sanitario, llegando a aumentar hasta un 80% entre los dolientes. 

¿Se puede superar la muerte de un hijo/a?

Es complicada esta respuesta pero en la mayoría de casos está bien claro, la muerte de un hijo te acompañará toda la vida aunque aprenderás a vivir con ello. No existe un modo de superar el dolor por la muerte de un hijo, ya que, es un evento infinito, es por el contrario una pérdida continua que se despliega minuto a minuto a lo largo de toda la vida, y que es recordada por cada evento, por cada circunstancia vital, por cada hito de crecimiento que ya no será y que pudo haber sido. El dolor dura para siempre, porque el amor es para siempre.

Aunque, se aprende a vivir con ello, por lo que, hay que intentar normalizar los hábitos cuanto antes, de sueño, comidas, trabajo, ocio, etc y, poco a poco,  la vida volverá a tener algo de sentido, aunque, ahora no lo creas. Tu hijo/a estará siempre contigo, colócalo en un lugar de tu corazón y qué te acompañe el resto de tu existencia.

¿Qué puedes hacer tras la pérdida de un hijo/a?

— Expresa tus emociones. Llora, grita, habla, expresa el dolor que sientes. Desahógate, llorar te ayudará a salir de la desesperación en la que te encuentras.

— Comparte como te sientes. Compartir tu pena con los que tienes cerca te servirá para aliviarte y para saber que tienes personas que te apoyan y que se sienten tan mal como tú. Aislarte no te ayudará ni a ti ni a ellos.

— Es normal que sientas culpa. La culpa o los remordimientos son emociones que surgen en estos momentos. Puede ser por qué pienses en posibles errores del pasado, por seguir vivo, por poder vivir cosas que tu hijo/a ya no puede vivir, etc. Estas emociones son normales y naturales, expresarlos te ayudará a ir dejando atrás tu dolor.

— Haz balance de todo lo que habéis vivido juntos y dale las gracias a la vida por haber disfrutado de esa persona. Sabes qué hiciste todo lo que estaba en tu mano para ayudarle y para qué no pasara este desenlace. Piensa en el tiempo que habéis vivido juntos y que habéis disfrutado durante el tiempo en el que la vida os permitió hacerlo.

— Intenta canalizar tu enfado de manera que no perjudique ni a ti ni a nadie más.

Los cumpleaños y fechas importantes los vivirás, al principio, con angustia y vacío por cómo las vas a vivir sin tu hijo/a. La primera navidad, primer aniversario, su cumpleaños…no serán fáciles y es posible que sientas intensos niveles de dolor que te desbordan y no te permiten reaccionar pero, no te asustes, es normal que te sientas así. Hacer frente a un duelo no es un camino recto, está lleno de idas y venidas. Estos «baches» no son retrocesos, si no que, forman parte del camino.

Si has llegado hasta aquí, es posible que sea por qué has tenido la desgracia de vivir esta situación. Si este es el caso, decirte que el dolor que sientes, aunque no lo puedas creer, irá menguando y colocarás a tu pequeño/a en un lugar de tu corazón y te acompañará el resto de tu vida de otra manera.

Darte todo nuestro ánimo y recomendarte el apoyo de un psicólogo en estos momentos, no porqué no puedas superarlo por ti mismo, por supuesto que lo harás, pero será más llevadero y menos largo.

Si necesitas ayuda en tu duelo o en el de algún familiar, no dudes en ponerte en contacto con nosotras, podemos ayudarte.

Si quieres compartir tu historia con nosotros, nos encantaría, seguro que otros papás que estén pasando por la misma situación encuentran alivio y confort en tus palabras.

 

Nos vemos la próxima semana!

 

Un abrazo a tod@s

 

 

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