Cometer errores es aprender

Es imposible que a lo largo de nuestra vida, todo salga según lo que tenemos planeado y siempre bajo control, sin encontrarnos en nuestro camino ninguna dificultad ni cometer ningún fallo.
 
El dicho “De los errores se aprende” es una gran verdad. Pero como muchas verdades de esta vida, por simples que parecen, cuesta interiorizarlas dentro de nosotros.
 
La realidad es que aprendemos a observar por donde pisamos tras haber pisado algo que no debíamos. Aprendemos a asegurarnos de que lo llevamos todo en la maleta tras habernos olvidado alguna vez de algo importante que deberíamos haber llevado. Aprendemos a guardar un ticket o una factura cuando la necesitábamos para devolver algo importante o recuperar nuestro dinero y la habíamos tirado. Aprendemos a andar tras caernos en numerosas ocasiones. Aprendemos a escribir sin faltas de ortografía después de equivocarnos muchas veces… ¿Estás de acuerdo?

¿Cómo puede ayudarme cometer errores?

Los errores son parte de nuestro proceso de aprendizaje. Cada vez que cometemos un  error, nos acercamos más a la actuación adecuada conforme vamos aprendiendo de nuestras faltas, ya que estas, nos van aportando la información que necesitamos para seguir en la dirección correcta. Cada error te dice lo que aún precisas corregir.
 
Las personas que tenemos miedo y evitamos cometer errores tenemos problemas para aprender cosas nuevas o para cambiar, por ejemplo, no cambiarás un trabajo que no te haga feliz por otro mejor porque implica retos nuevos y habilidades nuevas que deberás aprender y esto te generará miedo y te conformarás con lo que tienes. Ni aprenderás ese deporte que tanto te gustaría porque sabes que deberás ser un «novato torpe» antes de tenerlo bajo control.
Pero nada más lejos de la realidad, no tenemos que tener miedo a equivocarnos. Lo verdaderamente importante es aprender de esos errores, para así no volver a cometerlos en el futuro. A través de estos fallos, ganarás experiencia, siempre que sepamos aprovechar la situación y aprender. Esto no quiere decir que cometamos errores voluntariamente, si tenemos la suerte de no cometer ninguno en tu vida…perfecto, pero ya que la lógica dice que lo haremos, por lo menos saquemos  beneficio de todos y cada uno de ellos.
 
Una vez me dijeron que si siempre acertamos y sólo recibimos halagos, nunca buscaremos mejorar y llegar a la excelencia, el halago no te lleva a una mejora, te lleva a quedarte como estás, en cambio, el error te lleva a querer ser mejor.

4 Pautas que te ayudarán a aprender de tus errores

1.- Equivocarnos es lo mejor que nos puede ocurrir. Tengamos en cuenta que las personas que han tenido éxito en esta vida, siempre andan buscando la perfección, pero se permiten cometer errores e intentar una y otra vez las cosas antes de alcanzar el éxito. Hay miles de ejemplos de fallos que han llevado a grandes descubrimientos, por ejemplo, Alexander Fleming, quien descubrió la penicilina cuando accidentalmente dejó abierto uno de sus frascos de laboratorio.
 
2.- Los errores nos ocurren en nuestro peor momento. Una de las leyes de Murphy dice que las cosas salen mal en el peor momento. Esta frase celebre es muy cierta, pero no es casualidad. La presión, el cansancio o el estrés nos hacen más vulnerables a cometer errores y nos reducen el tiempo para reconocerlo y arreglarlo. Por lo tanto, tenlo en cuenta y busca emprender una acción cuando estés bien y con mejores capacidades para pensar y valorar lo que vas a emprender. 
3.- Los errores llaman errores. En numerosas ocasiones, cuando cometemos un error significativo, tratamos de corregirlo tan rápido que no pensamos en las consecuencias que esto pueda tener y esto nos lleva a fallos mucho más importantes. Si estás en una situación delicada y cometes un error, mantén la calma, reflexiona y tómate el tiempo necesario para encontrar la mejor solución al problema. 
 
4.- En cada una de las decisiones que tomamos en nuestra vida diaria, desde la más simple a la más importante, corremos el riesgo de equivocarnos, pero no aceptar estos errores, achacárselos a los demás, empeñarse en alcanzar la perfección, o ignorarlos, son actitudes que pueden convertirse en verdaderos obstáculos para nuestro crecimiento personal y profesional.
 
¿Te gusta arriesgas aunque esto implique cometer errores? ¿Eres de los que aprenden de sus errores y no vuelve a cometerlos?…Me encantaría conocer vuestras opiniones, anímate a opinar!
 
Nos vemos el próximo día!
 
 
 
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