El verano y los celos, todo un clásico

Ya hemos hablado anteriormente en otras entradas de los «celos entre hermanos» y sobre «qué son los celos» pero volvemos a abordar el tema desde otra perspectiva ya que, durante el verano aumentan las consultas de problemas de celotipia en los gabinetes psicológicos. El miedo a que tu pareja mire a otra/o, que vaya vestida de forma «provocativa», etc, son motivos clásicos de personas que padecen celotipia o celos patológicos
Durante estos meses calurosos vestimos con menos ropa, es normal, pero para la persona con celos esto es un gran problema, ya que, las calles, playas, piscinas, restaurantes, discotecas, etc. se llenan de cuerpos medio desnudos y pueden ser atractivos: torsos, escotes, piernas, curva. Todo esto hace que muchas personas sientan celos sin poder controlarlo cuando sus parejas «miran» o se «dejan mirar» más de lo que consideran «apropiado». 
Los celos nos despiertan lo más débil y neurótico que tenemos. Despiertan miedos, ansiedades, necesidad de control, enfado… También ponen a prueba nuestra autoestima, complejos, nuestra confianza en nosotros mismos y en nuestra pareja y la robustez de nuestra relación. Otro tema que florece y sale a a palestra son nuestros prejuicios sobre el amor y el sexo en general. 
Pero, la cuestión es que los celos de verano son banales, ya que, ¿Realmente importan tanto los cientos de estímulos eróticos que nos bombardean cada día? Si nuestras relaciones amorosas no pudiesen sobrevivir a ello, poco robustas y valiosas serían no?. 
La solución a esta clase de celos es, por un lado, madurar emocionalmente, tener más confianza en nosotros mismos y nuestra seguridad y, por otro lado, mejorar en lo posible nuestros lazos de amistad, confianza y cariño con nuestra pareja.
¿Cuál es el origen de los celos?
Suelen aparecer debido al miedo ante la posibilidad de que nuestra persona amada prefiera a otra en lugar de a nosotros mismos y nos abandone. Esta emoción de celos se puede ver aumentada si la persona que experimenta los celos considera que el interés y la atención que se le está dando a otra persona debería ser para ella.  
Antes de continuar, es importante resaltar la diferencia existente entre los celos y la envidia, ya que, esta en esta última la persona desea lo que no tiene, y en los celos uno teme perder lo que ya posee.
En los celos existen dos elementos primordiales: la posesión y la inseguridad. La persona que los presenta tiene la certeza de que su pareja le pertenece, y la probabilidad de perder ese apreciado dominio le provoca tal seguridad y le genera tanta angustia que aparecen ciertos problemas en su autoestima y ansiedad. 
Además, es incapaz de deshacerse de los pensamientos vinculados a la infidelidad de su pareja, aunque no tenga ninguna evidencia o prueba objetiva y real.
A todo esto, ¿cuáles son las posibles claves que originan el brote de los celos?
Tres causas pueden ser las principales: 
-. Experiencias infantiles que pueda haber experimentado la persona que los sufre. En este tipo de reacciones celosas las experiencias adquiridas en la familia o en entornos próximos son fundamentales. Por ejemplo, si una persona ha presenciado escenas de celos en sus padres es mucho más probable que sea más propensa a ser celosa que una persona cuyos padres se sentían seguros entre ellos.
-.  El contexto sociocultural y entorno social de la persona que se encuentra inmersa y relaciones de pareja anteriores. En este tema, determinadas experiencias vividas anteriormente pueden ser un gran motivo, ya que si no están bien resueltas las secuelas psicológicas y los miedos siguen pasando factura. Por ejemplo, una persona que haya sido traicionada en una relación previa o por alguien en que confiaba es más posible que pueda desarrollar una personalidad celosa. 
-. El tipo de relación que se genera entre una persona celosa y su actual pareja y la continuación o no de los patrones destructivos que provocan y mantienen los celos. 
Características de la personalidad celosa
Los celos son una emoción innata que poseemos desde que nacemos prácticamente, pero es imprescindible «una chispa» del entorno para que éstos se manifiesten. 
Los rasgos de personalidad que la persona celosa presenta son:
— Inseguridad y dependencia emocional.
— Desconfianza hacia los demás.
— Baja autoestima. Sentimientos de inseguridad le llevan a creer fácilmente en que los demás valen más que ellos.
— Introversión y carencia de habilidades sociales.
Y tu… ¿Crees que eres celoso? Si la respuesta es sí intenta buscar ayuda profesional lo antes posible, el sufrimiento es muy grande tanto tuyo como el que ejerces en los demás y eso puede cambiar, tu eliges!
Hasta el próximo día!! 
2 comentarios
  1. Hola:

    Me gustan mucho este tipo de artículos, de hecho tengo varios publicados en mi blog que hablan del mismo tema.

    Creo que los celos en sí es un problema personal y no depende de la persona que tienes a tú lado, sino de tí mismo. No depende de los actos que tu pareja pueda hacer, sino de cómo te comunicas contigo mismo haciéndote ver cómo son de perjudiciales esos actos.

    Una persona celosa, es así no porque en realidad tenga un problema de celos, sino lo que realmente tiene es un problema de comunicación e interpretación consigo mismo, es decir, ve algo y se autoflagela a sí mismo dándole una visión que en realidad le perjudica y le transtorna, llegándole a ocupar gran parte de su capacidad mental e induciendo a que cometa actos de los que luego puede arrepentirse.

    Sin embargo, no es tan difícil superarlos como la gente piensa, y tan solo hay que darle el enfoque correcto y que la persona lo entienda.

    Un saludo y te invito a visitar mi blog.
    http://www.elexitoenvida.com

    1. Buenas tardes, muchas gracias por tu comentario. Estoy completamente de acuerdo contigo en qué los celos son un problema personal de cada uno y es independiente de la pareja, ya que la inseguridad y falta de confianza en sí mismo es de la persona que los padece. El tratamiento no es tan complicado como las personas piensan, hay que aprender a distinguir los pensamientos irracionales y empezar a pensar de una forma más objetiva y racional.

      Un saludo

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